Cuaderno de bitácora

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  Esta sección recogerá toda la información diaria relativa al barco, sus tripulantes y lugares visitados


CAPITULO 1.  Mallorca - Gibraltar

Relato de Daniel:

Salimos el 17 de octubre del 2005 sin saber que nos iba a esperar, el tiempo fue bochornoso ese día ,pero tuvimos buen viento. Pasamos por el sur de Ibiza y nos dirigimos hacia Cartagena con un viento venido del sur-este ,pareció ser un buen augurio el que los primeros días de viaje tuvimos buen tiempo, el sol brillaba y el viento soplaba con ligera fuerza, la suficiente como para llegar a Cartagena en tres días. A partir de Cartagena (una interesante ciudad por sus construcciones románicas como el gran coliseo y el anfiteatro, que le daban un encanto especial a esa ciudad) fuimos costeando la península.

 A las 13:30 partimos de Cartagena. Después de esa partida el viento no nos fue tan favorable, nos venía del sur-este y sobre el cabo de Gata nos encontramos con unos fuertes vientos con los que algunos disfrutamos y otros sufrimos... fue una parte dura de roer

Al atardecer del día 21 nos dirigimos al resguardo del cabo de Gata, el puerto de San José y fondeamos en una playa muy bonita que pareció ser un parque natural: la playa del Genovés.

Salimos al día siguiente sobre las 7:30.y traspasamos el dichoso cabo de Gata.

Unas millas mas allá nos encontramos una zodiac que tenia toda la pinta de patera. La recogimos y remolcamos hasta el puerto de Aguadulce donde unos guardia civiles nos atendieron y recogieron la patera, parece ser que ya por esas latitudes llegan muchas pateras.

 El domingo día 23 partimos del puerto de Aguadulce después de pasar una noche allí donde ,por supuesto, también dimos un bocado a su buena comida marínera. Los vientos seguían sin sernos favorables y ,por necesidad, usamos bastante motor.

 Nuestra siguiente escala fue en el puerto de Motril, al cual llegamos sobre las 4:00 por lo cual nos fue un poco costoso encontrar el atraque adecuado. Después de un día de descanso y la mejor parada gastronómica hasta el momento, ¡muy buena comida si señor!, y después de establecer un agradable conversación con un marinero del lugar que nos dio buena información sobre el puerto de Gibraltar y sobre las islas del caribe, partimos de nuevo sobre las 08:30 del día 25 para proseguir con nuestro camino. Parecía que aquel día íbamos a tener viento favorable, pero lo bueno es que ni favorable ni en contra; no había....

El mismo día sobre las 18:15 atracamos en el puerto de Benalmádena donde se iban a quedar dos de nuestros tripulantes para volver a Mallorca : Rosa Hempel y Jaime Bonet, ¡no todo el mundo puede dejarlo todo para hacer un viaje de tal calibre!. El puerto de Benalmádena era muy curioso, jeje, ¡parecía disneyworld o algo así! ,turístico a tope; incluso nuestro capitán Skip ¡dijo que esa decoración no la había visto ni en California! Muy curioso si... Pero eso no significa que no tuviera un gran puerto, bueno mas bien al contrario, por eso mismo tenia un puerto increíble. Había apartamentos en isletas donde podías atracar el barco como si fuera un parking y tener al lado del apartamento tu barquito allí amarrado..

Salimos el miércoles 26 de octubre bien temprano y nos despedimos de nuestros dos compañeros que volvían a casa, y nos dirigimos directo a Gibraltar con un buen viento a favor, del norte, pero como el oleaje provenía del este tuvimos que encender motores para que el barco no se tambalease como un borracho en una calle oscura.

Sobre las 16:00 avistamos el peñón y también unas ballenas que nos dieron la bienvenida al estrecho, al igual que unos simpáticos delfines. Ese día no tuvimos atraque y fondeamos en la bahía al lado del aeropuerto.

Al día siguiente, jueves 27 de octubre, cargamos combustible para prepararnos para el Atlántico y conseguimos un atraque en el puerto.

Gibraltar es impresionante, es pequeño, pero hay un variedad de razas y culturas que no me hubiera imaginado: ingleses ,españoles, hindúes, judíos, africanos... Realmente es bastante completo ese peñón. Además ,por desgracia o por fortuna, los vientos que rodean esa montaña son muy variables, por cada lado de este los vientos cambian de dirección constantemente; ¡seria una prueba de resistencia hacer una regata por esta bahía!.

Hoy ,viernes de octubre del 2005, estamos atracados en el puerto preparándonos para mañana emprender el viaje. Como los vientos en esta época del año que hay entre canarias y la península vienen del sur vamos a probar de dirigirnos hacia Madeira y ,pillando la rotación de la borrasca irnos desde allí a las islas canarias. Ya veremos que pasará mañana.

 

Relato de Jaime:

Día 17 de octubre de 2.005, lunes.

Es el día de la partida. Skip y Bárbará nos esperan en el barco a las 10 horas. Falta todavía hacer unas últimas compras y cargar los  últimos paquetes en los coches.

En el trayecto hasta Gibraltar la tripulación estará compuesta por Skip, Bárbara, Daniel, Rosamaría y yo. Los tres primeros continuarán el viaje como tripulación fija; Rosa y yo tenemos previsto regresa a Mallorca en avión desde Málaga el domingo, 23.

Vienen amigos a despedirse y también los reporteros de Diario de Mallorca que darán cumplida información de nuestra aventura en la prensa local.

Soltamos amarras a las 13 horas aproximadamente y paramos en primer lugar en el surtidor para llenar los depósitos de gasoleo. Salimos del puerto a las 14horas.

La travesía se inicia con poco viento, prácticamente nulo: así que ponemos en marcha el motor hasta salir de la bahía.

Se hace hora de comer, o mejor dicho de haber comido, y se pone la cocina en marcha. Para empezar bien la travesía el primer menú consta de paella  que se acompaña de una botella de vino para desearnos un buen viaje.

Tomamos rumbo 210 y una vez sobrepasado el faro de Cala Figuera, encontramos un buen viento que nos empuja a 4,6 nudos.

Se establecen las primeras guardias: Skip hará la primera hasta las 12, después entro yo, de 12 a 3, me sigue Dani hasta las 6 y por último Skip vuelve a coger el mando hasta el amanecer.

 

Dia 18 de octubre de 2.005 , martes.
El viento de la tarde anterior se acaba, y tenemos que navegar a motor
durante toda la noche.
La guardia ha sido tranquila, un barco de pasajeros nos cruza por estribor
a unas 3 millas de distancia. Son las 2 de la madrugada y el mar está muy
tranquilo.
Durante la guardia de Daniel ha avistado el faro de Formentera, y asi
queda constancia que fué entre las 3 y las 6 de la madrugada cuando nos
encontrábamos a su altura.
A las 7 amanece y seguimos sin viento con una mar en calma.  Aparece de
repente una grupo de delfines que nadan entorno al barco; son unos 5 o 6 y
uno de ellos es un bebé delfín.  Aparecen también pájaros que se posan en
el barco.
Esta mañana toca baldeo de cubierta. Rosa y yo nos ocupamos de la tarea.
Subimos cubos de agua del mar y limpiamos la madera con cepillos.
Sobre las 11 aparece un poco de viento y podemos apagar el motor. Marcamos
rumbo 200.
Son las 13 horas; cambiamos rumbo a 290 el viento va en aumento y
navegamos a 4 nudos.
El día está nublado, no vemos el sol.  Varios pájaros revolotean y se
posan sobre el barco; uno de ellos se posa incluso sobre la cabeza de Dani
que está sentado en la proa (habrá pensado que su pelo es un nido), otro
se posa a mi lado, en popa, se acerca incluso hasta mi mano; no acepta sin
embargo un grano de uva que le ofrecemos a pesar que parece estar cansado.
Acepta posar para una foto y después levanta de nuevo el vuelo.
La comida se sirve a las 3 de la tarde consistente en un guiso de sepia
con albóndigas que solo ha sido necesario calentar pues lo llevábamos
preparado de casa.
Un resto de comida que sobró y ya no nos era posible seguir guardando lo
arrojamos por la borda y al poco rato suena el carrete del curricán.
Habíamos enganchado un pez. Era grande y lo llevamos hasta el barco con
bastante esfuerzo; sin embargo en el momento de subirlo, rompió el sedal y
se escapó. Se trataba de un atún y pesaría unos 10 Kg.  Tenemos que
aprender a manejarnos mejor con el gancho.
Hemos preparado nuevos cebos con Dani que ha tomado buena nota para poder
hacerlo en el resto de travesía.
Son las 6 de la tarde y el viento es menos intenso, pero navegamos a razón
de 3 nudos.  Dani quiere hacer una partida de ajedrez, y me da una paliza.
Suena otra vez el curricán. Esta vez toma lo toma Dani que se ha preparado
con el cinturón para manejar la caña. Es otro atún parecido al primero que
conseguimos acercar al barco pero en el último momento se escapa del
anzuelo. Es nuestro segundo fracaso en la pesca: a la tercera irá la
vencida.
La suerte nos es propicia, y ya cuando empieza a oscurecer, se engancha
otro atún, un poco más pequeño esta vez, que conseguimos subir a bordo.
Después de dejar constancia gráfica, preparamos una estupenda cena a base
de sopa de pescado y filetes de atún a la plancha.



Dia 19 de octubre de 2.005 , miercoles.
Son las 3 de la mañana y empiezo la guardia. El viento previsto se olvidó
de acudir a la cita y navegamos a motor hace ya tres horas. El tiempo es
fresco y necesito abrigarme para poder estar fuera.  Escucho la radio a
través del teléfono móvil.  Hablan del "susto" de la princesa, de los lios
de Maragall con su gobierno y también de la pandemia de la gripe aviar que
se avecina.
Algunos barcos se cruzan y nos adelantan con el correspondiente sobresalto
que representa para un novato como yo.
El día amanece despejado pero sin viento.  Aparecen de nuevo unos delfines
y también una tortuga que despertamos con el ruido del motor y se sumerge
cuando la alcanzamos por la amura de babor. Más tarde se levanta una suave
brisa que nos permite navegar sin motor.
El menú del día consiste en un potaje de lentejas con verduras.
Después de comer, el capitán Skip constató que en breve íbamos a cruzar el
meridiano 0, denominado de Greenwich.  Brindamos por el acontecimiento y
dejamos constancia escrita en un mensaje dentro de una botella al mejor
estilo de los relatos de aventuras marineras. La botella era la del vino
con que habíamos brindado y en el mensaje incluimos los detalles del
barco, los datos de nuestra posición y hora, la dirección de nuestra
página en internet y la invitación para un día de navegación en el RAGNAR
a quien encontrase el mensaje y nos lo comunicase.
El día se despedía espléndido. Al atardecer avistamos dos tortugas, esta
vez por la aleta de estribor pues navegábamos a vela y apenas se dieron
cuenta de nuestro paso.  A la puesta de sol aparecieron de nuevo los
delfines;  esta vez serían más de 20 individuos que saltaban y se
sumergían alrededor del barco.  Intenté fotografiarlos, pero se requiere
más profesionalidad y mejor equipamiento técnico para conseguir unas
imágenes que se aproximen a momentos mágicos como este.  Me quedé con una
imagen de la proa del barco con los foques hinchados, avanzando hacia la
puesta del sol que por lo menos evoca el recuerdo de estos momentos.


Dia 20 de octubre de 2.005 , jueves.
El día amanece ante el puerto de Cartagena.  Decidimos tomar el café en
tierra. Atracamos en pleno paseo marítimo y nos damos un paseo por la
ciudad.
Salimos del puerto sobre las 11 y navegamos a vela con buen viento SW.  A
media tarde el viento arrecia y aumentan las olas al tiempo que rola más
hacia el Oeste presentándonos un frente que no nos queda más remedio que
atacarlo en zig-zag.
Empieza a oscurecer y la fuerza del viento y las olas va en aumento.  No
nos sentimos seguros cerca de una costa desconocida con este tiempo, así
que ponemos rumbo mar adentro para una larga bordada.   En esta
trayectoria nos cruzamos con la línea de barcos que se dirigen del
Atlántico hacia el Mediterraneo y viceversa generando momentos si no de
peligro, si de tensión.  Encontramos viento de fuerza 5 con rachas de 6,
acompañado del oleaje correspondiente. Aquí el RAGNAR demostró su valía y
buen hacer: con sus 22 toneladas avanzaba a toda vela cogiendo cada vez
más velocidad y partiendo las olas como si fueran mantequilla;  el timón
era duro de sostener, pero apenas llegaban salpicaduras a la bañera. Los
pantocazos no existen en un barco de estas características. Seguimos
navegando mar adentro, sin cambiar el rumbo hasta el amanecer, y asi no
tener que cruzar otra vez la "autopista" .

Dia 21 de octubre de 2.005 , viernes.
Al clarear el día, el estado de la mar no ha cambiado, pero un sol
brillante lo hace más amigable.
 Viramos en dirección a la costa y seguimos este rumbo hasta media tarde.
Se hace hora de comer y no podemos utilizar la cocina debido al oleaje.
Decidimos dirigirnos al resguardo de Cabo de Gata para descansar y reparar
fuerzas.  Echamos en ancla en una playa solitaria (Puerto del Genovés) ya
que no pudimos amarrar en el puerto de San José.  Este espacio tranquilo y
 solitario bajo un cielo estrellado actuó como bálsamo reparador  sobre
una tripulación que llevaba 4 días de navegación y la últimas 24 horas
aguantando los zarandeos del oleaje.

Dia 22 de octubre de 2.005 , sábado.
Durante la noche ha calmado el viento del oeste y ahora hay una brisa
suave de tierra.  Cuando nos apartamos de la costa el viento es sopla
suave de SW y nos permite rebasar el problemático  Cabo de Gata.
Avanzamos hacia la bahía de  Almería con la  confianza de que aumente el
viento y soslayar el efecto adverso de la corriente del estrecho.
Levábamos poco tiempo navegando ya dentro de la bahía de Almería, cuando
Rosa, que estaba a proa leyendo, nos llamó la atención sobre un objeto que
flotaba a unos 500 metros por la banda de babor.  Observamos que se
trataba de un bote neumático negro con dos gaviotas posadas encima de él.
Desde el primer día había especulado sobre la posibilidad de encontrar una
patera en esta agua y en estos momentos tuve la convicción que se trataba
en efecto de una de ellas.  La duda surgía si estaba ocupada o bien
abandonada.  La presencia de dos aves carroñeras encima de ella no era
nada tranquilizadora y me trajeron a la mente un famoso relato de Edgar
Alan Poe en el que interviene también una de estas aves.
Nos acercamos a ella observando aliviados que en su interior había
únicamente tres depósitos de combustible, y algunos objetos personales. Se
trataba de una lancha neumática del tipo Zodiac de unos 6 metros en
perfecto estado; a excepción de los enganches que estaban todos rotos.
Nos llamó la atención que no hubiese motor estando los depósitos.
Avisamos por radio al puerto de Almería y decidimos remolcarla hasta el
primer puerto que arribáramos.
A partir de este momento el viento fue aumentando navegábamos a buen
ritmo; sin embargo la barca que arrastrábamos nos restaba velocidad (2
nudos, según Skip).  Esto, unido a que el viento y oleaje seguía en
aumento, el capitán optó por entregar la embarcación encontrada en el
puerto de Agudulce .  Así lo hicimos: atracamos en el puerto y libramos la
embarcación a la Guardia Civil de Agudulce.
Allí nos confirmaron que se trataba de una patera que usan los inmigrantes
africanos para llegar al continente. El “modus operandi” es el siguiente:
Un barco grande arrastra varias de estas embarcaciones, cargadas de
inmigrantes, hasta una distancia prudente de la costa.  A partir de este
momento las lanchas neumáticas alcanzan la costa con su propio motor y
cuando han llegado, sus propios ocupantes suelen lanzar el motor al agua
dejando que la corriente se lleva la lancha lejos para que no delate el
lugar del desembarco.  Embarcaciones de este tipo aparecen a centenares
por la costa, unas rotas y otras en perfecto estado y la Administración se
ve desbordada para almacenar todo este material hasta proceder a la
preceptiva subasta pública.

Este imprevisto unido al tiempo adverso que tuvimos frente al Cabo de Gata
nos habían retrasado el plan de ruta previsto y estábamos todavía muy
lejos de Málaga donde Rosa y yo debíamos tomar el avión de regreso a
Mallorca el día siguiente.
Empezamos las despedidas y miramos de conseguir un transporte hasta
Málaga.  El tema se complicó de tal modo decidimos retrasar el vuelo hasta
miércoles, 26.
Cenamos pescado frito en un chiringuito del lugar y dormimos en el barco
acompañados por la música de las discotecas que se extendían por todo el
puerto.

CAPITULO II Trafalgar - Cabo Verde:
Relato de Daniel
Salimos de Trafalgar con una pequeña capa nubosa cubriendo el cielo.
El viento provenía del noroeste, estábamos justo en el centro del estrecho,
donde el tráfico marítimo es mas denso y complicado, cuando empezó una
pequeña llovizna, al cabo de dos minutos Skip salió a la cubierta para ver
como iba la cosa, recibiendo en la cara una brisa fresca.
Estaba oscureciendo, el sol ya había desaparecido cuando la llovizna fue
transformándose en tormenta y el viento aumentó desmesuradamente para hacer
de la mar una bestia incontrolada. El viento rolo a sureste, y fue un poco
costoso controlar el barco, soltamos velas y avanzamos rápidamente con el
viento llegando a los 9 nudos. El verdadero problema que tuvimos fue que el
foque del botalón se nos soltó del mástil pasando por debajo del casco; Skip
se hizo una profunda herida en la mano al intentar recuperarlo......
Después de esa tormenta de 1 noche ,los siguientes días fueron tranquilos,
demasiado tranquilos, pero tampoco nos podíamos quejar.
Pasaron cuatro días dirección Canarias y al día 6 de la partida se levanto
una fuerte tormenta de levante, en la cual ,quitando todas las velas menos
el foque, navegamos a 7 o 8 nudos.
Gracias a la tormenta avanzamos mucho mas deprisa pero era muy movida, la
bandera que estaba puesta en la punta del palo mayor se enrolló con el
trinquete ,y no podíamos bajarlo, así que se nos derivaba un poco el barco
por su culpa.
La deseada llegada a Santa Cruz de Tenerife fue el día 6/11/05 y al fin
dormimos tranquilos.
Allí nos encontramos con Scott, nuestro tripulante que embarcaba en
canarias.
Lo mas impresionante de Tenerife son sus montes volcanicos y su fauna densa
y tropical en el sur.
En los altos montes se aprecia la nueva tierra formada por las ultimas
erupciones y su paisaje es virgen y árido, como si estuvieras en un espacio
lunar, Impresionante.
El Teide es muy chulo, pero hay demasiadas visitas, no es lo mismo con tal
cantidad de gente...
La ciudad de Santa Cruz esta bastante bien, esta bien reabastecida y no es
demasiado grande ,se nota que hay mucho movimiento turístico y eso.
Después de una semana para recuperar fuerzas arreglar el barco y cargarlo
bien, partimos dirección Cabo Verde.
Estuvimos una semana para llegar y, gracias a la suerte y la brillante luna
llena, no tuvimos muchos problemas con el tiempo y la navegación, así que
los días fueron pasando.
Avistamos la isla de Ido Sal 8 días después de salir de Tenerife. Es una
tierra bastante árida pero parece tener mucha fauna acuática, avistamos
muchos peces voladores, delfines y demás criaturas marinas, parece ser que
el turismo y la pesca son el sustento de esta gente.
Fondeamos en la bahía de Palmeira (un pequeño puerto del sur de la isla) ,es
precioso todo esto, aunque parece muy dura la vida aquí...
Un chaval nos enseñó como era el puerto y nos enseñó los cuatros bares que
hay, hay un bar por cada 4 casas, es impresionante, pero no hay mas de 30
casas , eso si, y la gente es muy amable.
Es un sitio muy tranquilo y relajante. Esta isla de Ido Sal tiene dos
pequeños montes volcánicos y una tierra árida con unos 4 o 5 pueblos,
también hay unas entradas de agua del mar en lar rocas que crean unas
piscinas naturales preciosas , según me contó el chico con que estuvimos el
primer día.
esta semana estaremos visitando esta islas y después partiremos a atravesar
el Atlántico, Hacia el Caribe!!!!


CAPITULO III Mindelo (Cabo Verde)
2 de diciembre de 2005
Estoy en Mindelo, una ciudad de 60.000 habitantes, la segunda mas grande de Cabo Verde. La verdad es que he
disfrutado mucho de la estancia, Cabo Verde es precioso .son unas islas volcánicas muy áridas ,con un viento fresco del atlántico por la noche, la verdad es que me encanta, es tan diferente de Europa!.
Hemos visitado varias islas pero en la que más hemos estado es en Ilha do Sal, que es muy bonita. Su formación volcánica es poco estridente, tiene dos o tres montes y lo demás es plano con pocos arbustos y mucho desierto de piedra  y arena.
Por lo que respecta a la cámara, la he podido arreglar limpiando a fondo el objetivo con un trapo y un destornillador, problema solucionado.
Visitamos un par de pueblos, la gente es muy pobre ,pero no hay tanta criminalidad como dicen ,la gente es muy afable ,hay buen rollo y buena fiesta.
 Ayer fue el cumpleaños de Skip y lo pasamos muy bien, compramos un buen atún de 7 kilos (por 7 euros) e invitamos a unos alemanes que nos habían dejado unos instrumentos para arreglar un problema que tuvimos con el ancla en Palmeira, nos los encontramos en la otra isla y les invitamos a una cena, estuvo muy bien.
Con los tripulantes me llevo muy bien, cosa importante, y empezamos a hacer un buen trabajo de equipo.
Por lo demás no se que decir, ha si, fuimos a unas piscinas naturales en Ilha Do Sal muy chulas!, fuimos Scott y yo, ya os enviare fotos.
Bueno en lo que respecta llamar ,aquí es muy caro, por eso no os llamo desde aquí. Ya hablaremos cuando esté en un sitio con mas prestaciones que Cabo Verde.
Ala pues, dadle muchos saludo a todos y un gran abrazo para vosotros famili.
P.d.: os enviare fotos ya desde el Caribe.

CAPITULO IV. Cabo Verde , Barbados (travesía del Atlántico)

Llegamos a Cabo Verde el 20/11/05 a Ilha do Sal y fondeamos en el puerto de Palmeira. Estas islas son desérticas en su totalidad , con pocos arbustos y escasos árboles, pero eso no le quita encanto. Ilha Do Sal tiene dos pequeños montes de no más de 400 m el más grande; lo demás es un desierto de arena y roca de tonos rojizos, marrones y negros, por su naturaleza volcánica.

La brisa del Atlántico refresca un poco estas islas. Esta brisa se caldea durante el día y enfría durante la noche.

La costa norte es estrepitosa con entradas de agua en pequeños cráteres que forman unas piscinas semiestancas preciosas y limpias, pues el agua no es estanca del todo y va y viene de la mar.
El puerto consta de una bahía donde fondean los barcos de recreo; hay un amarradero para los mercantes y otro mas pequeño para los pesqueros (que todos son botes de no gran envergadura).

La población es poco densa y muy agradable. Tienen pocas casa pero se ve mucha construcción y prospero aumento. Hay que tener en cuenta que aquí hay mucha pobreza y las cosas van poco a poco.

La gente que puede comer y tener una casita donde dormir bien, se puede considerar afortunada aquí...., todo por culpa de su corrupta política.
Esta isla tiene una serie de pueblos como Espargos ,mas concurrido, Santa Maria, que es donde hay los cuatro hoteles (ya que esta en la parte sur, donde hay bonitas playas).

Su tierra es estéril y seca con pocas lluvias que no puedes traspasar la dura tierra de este lugar insólito.
Al fondear en Palmeira se nos engachó la cadena en una gran piedra y durante la noche, el cabirol de la cadena del ancla se doblo y destrozo un poco, pero al final pudimos solucionar el problema con la ayuda de unos alemanes de un velero que nos dejaron una herramienta para cortarlo y un gran herrero del pueblo que sabia hacer bien su trabajo, así en una semana solucionamos el problema.
También nos encontramos con mucho chaval que trabajan para los barcos anclados, como Gril-lo , un chaval de 27 años que con la tontería consiguió enrolarse como marino en un velero i se dio la vuelta al mundo, que nos mostró el pueblo de Palmeira y nos introdujo con la buena gente.
Salimos de Palmeira el 29/11/05 hacia la isla de San Nicolau, tardamos un día mas o menos. Y nos refugiamos en un pueblecito , aun mas pequeño que Palmeira, donde nos encontramos con los alemanes que nos ayudaron en Palmeira. Este pueblo esta efugiado detrás de una meseta en la parte suroeste de la isla (que es un poco mas vede que Ilha Do Sal, y en la parte norte del pueblo hay un gran tajo en la meseta hecho por un torrente muy impresionante ( muchas islas de Cabo verde parecen muy buenas para la escalada porque algunas son muy estrepitosas y de agresiva formación volcánica).
El día 29/11 fue el cumpleaños de Skip, y lo celebramos comprando un pescado (no se cual) de 7 kilos por 5 euros e invitamos a los alemanes aquellos que nos ayudaron con lo del cabirol del ancla a una cena hecha por nuestro chef Scott. Fue buena velada de noche estrellada y buenas carcajadas.
Al día 02/12/05 partimos hacia San Vicente llegando el día siguiente a la ciudad de Mindelo, con 60000 habitantes es la segunda ciudad mas importante de Cabo Verde.

La entrada de la bahía del puerto es por el norte, con imponentes rocas y mar brava. Su entrada es como de un kilómetro (diría yo) con un peñón en medio donde hay un torre de vigía muy guapa.

Esta entrada se abre hacia el este dejando ver el puerto que está muy bien protegido por esta especie de golfo ,y reforzada  por el varadero ,que es un poco mas grande que en los demás puertos para barcos de mayor eslora, pero los deportivos y de recreo están todos fondeados en la bahía frente a la playa.
La playa es pequeña y está llena de gente que se sustenta de ayudar a los barcos que fondean ;guardándoles el dingui,(bote auxiliar del barco) informarles de las cosas que hay por la ciudad,  y algunos chavales se dedican a limpiarlos. Buena gente.
Mindelo es buena ciudad aunque el centro es reducido , se extiende a lo largo de la costa y algunas calles adentro.

Aunque no falte de nada (tampoco nada en la abundancia), hay mucha gente enferma o no muy bien.. hay pobreza y se ve..
Nos ayudaron a situarnos dos buenos tíos que se pasan el día yendo de un barco a otro haciendo recados, Umberto y Erick, buena gente en serio.
Mucha gente dice que no hay que ir a Cabo Verde si no es necesario y menos a sus capitales por que hay mucho ladrón, bien, pues yo digo a vuestras mercedes que si pueden visiten estas bonitas islas donde la gente es encantadora y hay "buen rollo"  en muchos sitios (aunque no seas un empanado que se confía al primero, hay que ser un poco espabilado, pero eso sucede en todos lados) y que tanto su desierto es digno de observar, como su extensa fauna acuática, su costa norte con sus piscinas naturales e imponentes rocas que chocan con el brabo Atlántico.

Vale la pena visitar su costa sur con relajantes playas y sus bueniiisimos caipirinyas son dignos de probar.

Buenas estas 10 islas del costado oeste de Africa llamadas Cabo Verde!!!.

Partimos a las 9:30 horas dirección oeste hacia el Caribe. Umberto y Erick nos vinieron a despedir por que les caímos muy bien.
Dirección 270 grados con los constantes vientos alisios, 5 nudos de velocidad de media, día despejado y caluroso, destino, Barbados.


07/12/05
Latitud 16g48'60'', longitud 31g54'10'', dirección: 237g.
Hace tres días que partimos de Mindelo. El clima a sido estable y despejado, la media ha sido 130 millas por dia. Nuestro capitán calcula que la travesía será de dieciséis días más o menos.
08/12/05
Lat:15g49'44'' long:34g33'63''  , dirección:  275g.
Navegamos a una velocidad de 5.5 nudos. La marea es moderada, los pájaros migratorios sobrevuelan nuestras cabezas.
09/12/05
Lat: 15g29'39'' Long:36g10'08'', dirección:280g.
El viento es escaso, hoy navegamos a 2.7 nudos y el calor es asfixiante.
Los días transcurren de una manera diferente en el inmenso océano, el tiempo es relativo.
A las 18:00 ha comenzado a soplar un viento leve de suroeste, cambiamos el
rumbo a 320g, para aprovechar un poco de viento.
10/12/05
Lat:15g40'06'' Long:37g25'88''
No hay viento, no estamos en latitudes de calma ecuatorial pero la poca probabilidad de no tener viento nos esta tocando. Navegamos a menos de 1 nudo. Hemos aprovechado la calma total para bañarnos ,Scott y yo (Dani), en el inmenso Atlántico, Son agradables estas aguas tropicales del gran Oceano!!!!
11/12/05
Lat:15g27'97'' Long:39g10'00'' dirección 264g.
Ayer noche retornó el viento, sobre las 23:00, y pasaron unos pequeños nubarrones que  dejaban caer su agua sobre nuestras cabezas.

Hemos intentado recopilar agua de lluvia por medio botella de 2 litros adherida a un tubo que se dirigía al tanque de agua y puesta bajo la vela, pero nada, ha sido trabajo en vano y tiempo perdido. No siempre se gana!!!
12/12/05
Lat:15g25'10'' Long:41g01'00'', dirección: 265g  velocidad:4.5nudos.
Hoy, maniobrando en el barco, hemos tenido un accidente: me caí estrepitosamente en el pie de Bárbara, doblándolo y torciéndolo (la pobre se quedó coja por unos días).
13/12/05
11:55 horas Lat:15g21'17'' Long: 42g52'00'' Direccion: 266g  Vel:5.3 nudos
Día despejado, temperatura agradable. Transcurrido este sin problemas.
14/12/05
19:40 horas Lat:14g48'23'' Long:45g21'15'' Direc:260g Vel:6 nudos.
El día vuelve a ser claro y bueno, con pocas nubes. Nos hemos encontrado con un pequeño velero, el Salt Whistle, con tres tripulantes que se dirigían a Martinica. Nos hemos acercado para intercambiar cuatro palabras, pues además de ser agradable conversación con otro viajero en medio de un inmenso océano, también sirve para obtener información sobre el tiempo y demás información náutica que siempre viene bien.
Esta travesía la hace mucha gente, pero el mar es inmenso y tu solo puedes ver un punto minúsculo de éste (unas doce millas si el día está super despejado);  y te sientes solo aunque no lo estés, en medio de un desierto azul.
18/12/05
14:50 h Lat:14g13'15'' Long:53g45'79'' Vel:5.5 nudos Direc: 258g
Continuamos la travesía atlántica, ya hemos hecho la mayoría del trayecto (unos 3 dias para ver tierra). El clima ha sido bueno en general, con ligeras lluvias distantes típicas del trópico.

Ayer la tripulación estaba abatida y exhausta, sobretodo nuestro capitán que ,al ser nosotros muy amateurs en la mar, tiene que vigilar casi todo y estar casi constantemente
activo (siempre duerme con un ojo y una oreja despierta y esto después de tanto tiempo, cansa muchísimo).
Pero cada día es diferente en un barco y hoy han vuelto los ánimos y las fuerzas al ver que nos queda poco. Lo que creo que a animado mucho es ver que ya podemos captar la radio de Barbados y eso nos hace sentirnos casi allí mismo (o en sus aguas). Aunque cada día se va hacienda mas largo.
19/12/05
16:07 h Lat:13g51'94'' Long:55g51'14'' Direccion: 263g Vel:5.4 nudos
Mar movida, mas que movida removida pues las olas vienen de todos lados haciendo balancear el barco de una manera muy estrepitosa. Quedan 220 millas para llegar a Barbados. El viento proviene del Este. Navegamos viento en popa con las dos cangrejas y un foque.
20/12/05
11:55h Lat:13g39'40'' Long:57g45'00'' Direc:263g Vel: 4.5 nudos
Día despejado, limpio el barco (lo hemos limpiado Scott y yo para dar Buena impresión a la llegada.), viento leve del este, tripulación. con ganas de llegar. Según los cálculos de nuestro capitán, faltan unas 22 horas par ver tierra, ya acaba y acaba!.

18:37horas Lat:13g34'56'' Long:58g18'34'' Direc:260g Vel:6.0 nudos
Hemos puesto el motor por cargar las baterías del barco y para llegar por la mañana al puerto. Faltan 13horas para ver tierra.(el ultimo atardecer de la travesía atlántica)
21/12/05
HEMOS LLEGADO!!!!!
Son las 10:50 en Barbados, atracamos en una boya del Puerto de St. Charles, al noroeste de la isla.

Durante el recorrido de la costa norte han pasado unas densas lluvias ecuatoriales que , como no, me ha tocado aguantar a mi.
Este Puerto es de alto standing hecho por americanos, parece una zona residencial de de ricos en Florida. En el amarradero hay barcos muy grandes y muy lujosos, y el Puerto esta en el interior, después de una playa (muy limpia y poco abarrotada) con unos chales que tienen sus amarres al lado de su casa (solo tienen que bajar las escaleras).

El puerto está rodeado por los chalés como si fuera un parque interior de un conjunto residencial. Con jardines de palmeras y un gran hotel de alto nivel que es a la vez la casa del "harbour Master" bajo la entrada por carretera del puerto.


La travesía del Atlántico ha durado 17 días y 13 horas.


Esta isla es típica zona ecuatorial con muchísima variedad de flora y fauna muy curiosa (un día de estos me pegare una excursión por la jungla), y las gentes son encantadoras, además hay mucho “rasta man” y eso mola mucho.
El pueblo de Speightstown es el que está al lado del Puerto de no mucha envergadura (como Alquería Blanca de mi querida tierra de Mallorca) con muchas cosas; pues aquí es un lugar donde hay mucha gente asquerosamente rica que se gasta una burrada de dinero sin pestañear.
Esta tarde hemos estado en el chiringuito del Puerto tomándonos unas copas y había unos marineros, tripulantes de un pedazo de yate de 35 metros llamado Cristine, que se estaban montando una barbacoa a la que fuimos invitados.
Muy Buena velada esta..

22/12/05
Estoy en el chiringuito de ayer; hoy hemos ido a Bridgetown que es la capital de Barbados para conseguir un par de cosa; pero yo sigo sin encontrar un cable para mi ordenador portátil, el muy cabrón está jodido desde Santa Cruz de Tenerife en Canarias, y todavía no he conseguido nada, además de que aquí me será muy difícil pues el iseño de mi ordenador es de Europa y ni siquiera (en caso de que lo pudiera hacer funcionar) he encontrado un adaptador adecuado para el enchufe. Hay cosas que son tan fáciles como parecen cuando vas de un lado ha otro..no tienes todo a tu alcance.
Pero los demás tripulantes han tenido más suerte en sus menesteres y cada uno ha conseguido lo que buscaba (bueno yo también he conseguido cuatro cosas que necesitaba.)

Hoy, dia 24/12/05, Estoy dando una vuelta con mi compañero Scott por este pueblo que es el de Speightstown, hacienda nuestros menesteres y disfrutando de un paseo.
Ayer hubo una gran fiesta montada en el chiringuito del Puerto con mucha gente (los ricachones que tienen las residencies estas que están al lado de sus amarres, espectáculo, Buena música y , lo mejor de todo, BARRA LIBRE Y COMIDA GRATIS!!!!
Fue estupendo y conocimos a las gentes esta con pasta. Incluso Nos invitaron unos canadienses a desayunar en su casa, gente muy agradable y simpática que tiene una de estas residencies descritas antes (para que sepan vuestras mercedes, cada casita de estas , que tampoco es que estén nada mal, vale 5 MILLONES de DOLARES MERICANOS, ya me dirán vuestras mercedes si esto es moco de pavo, o no..)

CAPITULO V  Barbados - Granada

Llegamos a Barbados el 21 del 12 del 2005 y nos fuimos del día 1 de enero de 2006.
Barbados es una isla curiosa, tiene 12km por lo tanto no es enorme. Su fauna es especial, tiene una reserve natural al noroeste de la isla, muy bonita, con una pequeña jungla o bosque compuesto en general por secuoyas y palmeras. Este Bosque empieza en el centro de la isla y se extiende por pequeñas laderas asta llegar a una larga playa enfrentada a las olas del océano Atlántico.

 Mas al sur, donde ya no es reserva natural, hay un pequeño pueblo, y en la playa se encuentran muchos surfistas. Lo demás que esta en la parte norte de la isla son vastos campos de caña, pequeñas aldeas (no muy separadas entre si, claro esta) y algunos trozos separados de lo que fue la vasta jungla que abarcaba toda la isla.
La parte sur esta mucho mas poblada ,además es donde esta la capital Bridgetown, donde el movimiento de gente es inmenso.
No hay muchos barcos fondeados en la isla, pues es demasiado descubierta para estar seguro y hay pocos puertos seguros.
La gente es estupenda, y el ambiente alegre del caribe rebosa en todos lados.
El Puerto donde atracamos fue el de St.Charles al lado de Speighstown, un pueblo situado al noroeste de Barbados.
Este Puerto es de alto standing, creado para ricos y a lo norteamericano, el amarradero es para grandes Yates y lo que es el muelle es como un hotel, pues los amarres están entrando en un golfo, rodeado por los apartamentos del hotel St.Charles, adecuados para tener el barquito enfrente del apartamento;  además el capitán del Puerto reside en el hotel. Todo esto dicho es de mucho nivel.
Contrarresta con el resto de la isla, que tampoco es que sea muy pobre. Pero tiene este aire del caribe; carreteras estrechas, casas un poco chapuceras (normal porque hay huracanes que se llevan asta la casa mas bonita y decente.). Pero en general esta bien organizado. Existen dos tipos de buses de línea; los buses azules (formales y profesionales) y los amarillos donde la gente se pone en donde puede, el conductor va a su bola y se escucha música reggae todo el tiempo (muy a lo caribeño, esta muy guay XDXD).
Durante la estancia en Barbados recorrimos una Buena parte de la isla. Fuimos a Bridgetown, a ver como era la capital y que podíamos conseguir en ella, y a varios pueblos de la costa. También un día cogimos el bus y nos dirigimos hacia St.Joseph y fuimos a la playa de los surfistas (mencionada anteriormente anteriormente). En ella estuvimos en una casucha donde había dos yankis: uno sentado delante de un teclado y otro sentado en una silla aguantando una bonita guitarra eléctrica. Vendían cuatro refrescos y conversando les comente que empezaba a tocar la harmónica y sabia un poco de bajo, así que nos pusimos a volar por los acordes del blues (gran momento para mi persona, que no creo olvidare).
Al cabo de un rato visitamos el parque nacional (bonito pero no mas) y una reserva de animales que, estaba bien, pero muy turística y muy pequeña (demasiados animales para tan poco espacio. pobres.). Así que yo , para no quedarme con mal sabor de boca, me separé del grupo y fuime al bosque a ver los animales en libertad. Dormí en la playa virgen de la reserve natural acunado por las estrellas y un pequeño arbusto, y volví al día siguiente recorriendo a pata la parte norte de la isla de este a oeste.

Otros a los que conocimos fueron Petter y Ginna, una pareja que vivía en un catamarán fondeado en la playa de St.Charles.  Los conocimos pidiéndoles ayuda para un adaptador para el camping gas, pues además de alegres aventuras, también hubo de no tan alegres.

Una de estas fue que de gas para barcos, no hay, pues tras buscar intensamente no encontramos ,con perdón, una mierda. La otra aventura no agradable fue que se nos estropeo la bomba de achique del tanque negro (hoy día 3/01 sigue sin funcionar.)
La verdad es que a llovido en una semana de estancia en Barbados.. Además de
llover de verdad pues aquí llueve o pega el sol.
El fin de año lo pasamos navegando, ya que nuestra idea fue salir a las 22:30 del 31/12/05, par ver los fuegos artificiales de la isla mientras navegáramos a vela dirección Granada.

Gran momento este fin de año si señor!
Podría contra unas cuantas historias mas.. pero me limitare a decir que la estancia en Barbados a sido estupenda y todos la hemos disfrutado muchísimo.

El primer día del 2006 lo pasamos navegando dirección suroeste, con fuertes lluvias pasando por nuestras cabezas, marea alta y noche terriblemente oscura.. Ya ves vaya primer día del año! Genial!!!!.
Sobre las 00:00 del día dos avistamos Granada,  teníamos el Puerto de destino delante, pero no hay luces en los puertos de Granada así que bordeamos la costa dirección norte hasta que el sol saliera.

Ahora estamos fondeados en la bahía de Prickly Bay, y . bueno ya veremos que
pasa en esta isla.

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CAPITULO VI. Grenada

09\01\06

El día 31 de Diciembre de 2005, a las 22:30 partimos del Puerto St.Charles en Barbados, para ver los fuegos artificiales de fin de año de toda la isla, mientras navegábamos dirección suroeste hacia Grenada, con la vela del
segundo mástil puesta con dos rizos y el foque, para ir lentamente mientras el cielo se cubría de colores con los fuegos artificiales de toda la isla de Barbados... gran fin de año.
Pasamos el día 1 de enero navegando hacia Grenada. A medio día se vio venir una fuerte tormenta, el viento aumentaba, las olas se elevaban mas altas, y la lluvia comenzaba a pegar fuerte, asi que quitamos la vela del stay mayor y dejamos solo el primer foque. Pues bien, sepan vuestras mercedes que la tormenta no fue moco de pavo, el viento rugía fuerte y las olas parecían pasar por encima de nuestras cabezas, pues el agua de estas llegaba por
todos lados, como si el barco estuviera en una lavadora, además de la lluvia contínua y la increíble densidad de la oscuridad durante la noche.
Avistamos Grenada sobre las 02:00 de la madrugada del día 2, pero no era bueno atracar a esa hora, pues los puertos de Grenada no tienen luces, increíble, así que rodeamos la isla dirección noroeste hasta que amaneciera.
Sobre las 6 de la mañana nos dirigimos a Prickly bay, que es una de las tantas bahías que tiene esta isla en la parte del sur. Llegamos sobre el medio día y amarramos a una boya.
Grenada tiene un aspecto mas caribeño que Barbados, casi toda la isla esta cubierta por una extensa selva y entre esta hay bastantes poblados pero los pueblos  "grandes" se van mas hacia la costa. Su vegetación es abrumadora
como su fauna y la gente es amable y tranquila ,aunque todavía están un poco resentidos por un desastre natural que pasó hace año y medio. Un tremendo Huracán se lo llevo todo (destruyó el 80% de las casas) y han tenido que levantarse pesadamente durante este año y medio, hacía 50 años que un huracán no llegaba hasta esta isla.... putadas de la tierra... Pero se han restaurado bastante bien aunque todavía se ven bastantes casas sin techo
(como la iglesia de St.Georges , la capital, que esta destrozada) muchos coches amontonados al lado de la carretera y otras casas que están completamente destruidas además de muchos árboles caídos en la jungla
,aunque la vegetación de aquí  esta preparada para estos percances así como su fauna.
Es interesante la construcción de las casa en las pendientes y en el centro de la isla, si son pequeñas son de madera y si tienen un poco mas de dimensión son de cemento u hormigón, con unos pilares en la base para
nivelar las casa en las pendientes y (supongo) evitar la humedad del suelo, sus tejados son empinados y ,sobretodo, deben ser impermeables, pues aquí cada día pega el sol ,llueve y así constantemente.
La gente ,en general no tiene mucho dinero,excepto los que viven en según que bahías donde hay residencias de no poco lustre aunque creo que muchas son lugares casa de vacaciones de turistas con pasta... que rabia....
Bueno, estuvimos en Prickly bay dos noches y tres días. Durante la estancia encontramos a los alemanes que nos ayudaron en Cabo Verde y con los que celebramos el cumpleaños de Skip en St.Nicolau (Cabo Verde)... el mundo es un pañuelo... También conocimos a gente muy interesante como una pareja de norteamericanos que hace 6 años que están recorriendo el mundo en un velero, esto si que es la leche...
También conocimos a gente de aquí muy simpática como Henry, que lo conoce todo cristo y hace un poco de todo, de taxi ,de administrador de gas y tiene unos safaris para los que quieran visitar la jungla y tal...
El puerto de Prickly bay lo componen una pizzería un internet café ,que es la recepción del puerto, un dock master, una pequeña tienda y una lavandería. La verdad esque para barcos está bien abastecido aunque sean
cuatro casas. El primer día de estancia, arreglamos cuatro papeles y nos fuimos a tomar algo al chiringuito del puerto de Prickly Bay, y ... a descansar de la tormenta pasada sea dicho. Al segundo día nos dimos una
vuelta por los alrrededores, para ver cono era la bahia. . En su alrededor hay  residencias (no humildes precisamente...), hoteles y restaurantes, además de un pequeño pueblo un poco alejado de lo que es el amarradero del puerto. Por la tarde cenamos una pizza en la pizzería del amarradero, ¡y no
estaban nada mal!.
También fuimos a la capital ,St.Georges, que nos es que sea una ciudad, mas bien un pueblo no muy grande pero donde hay movimiento, esta isla no tiene mas de 100.000 habitantes en su totalidad así que ...¡que quieres! ¡Ya esta muy bien por lo que es!. El puerto de St.Georges  es genial así que decidimos ir a este con el barco y atracar en el muelle para poder movernos con un poco mas de libertad.
A los tres días de estar en Prickly bay ,nos desatamos de la boya y fuimos hacia St.Georges, que no son mas de 3 horas, esta isla es pequeña.
Ahora estamos aquí ,en St.Georges, y la verdad es que no esta nada mal, hay lavandería, corriente ,agua, un bar con un billar... esta muy bien el puerto.
Yo he conseguido que mi ordenador vuelva a funcionar, se me jodió (con perdón) en Tenerife y ahora estoy muy contento que después de un mes y medio sin poder hacer nada con el, vuelva a funcionar, ¡es cojonudo!(con perdón).
Al segundo día de estar aquí decidimos hacer la ruta safari que Henry proporciona, y recorrimos la isla. Pasamos por varios sitios como el pueblo de Guoyave que es un pueblo de pescadores en el oeste de la isla, muy
bonito, después nos adentramos al centro de la isla, donde la jungla es mas densa. Pasamos por una famosa catarata , pero esta era demasiada turística, lleno de tenderetes de venta y mucha gente, aunque era digna de ver la catarata si señor. Después fuimos hasta otro río, andamos un poco por la jungla y llegamos a otras preciosas cataratas donde nos pegamos un refrescante bañito. Al acabar el baño ,fuimos a ver un cráter de volcán que
era también un precioso lago con mucha vegetación. Después ya fuimos de vuelta hacia St.Georges pasando por unos miradores preciosos donde se veía todo el sur de la isla.
Los días de descanso cada uno fue mas o menos por su lado. Skip y Barbara fueron a dar una vuelta por la ciudad y la bahía de True Blue y un poco mas allá, Scott y yo nos fuimos a pasar el día en la playa de True Blue que es
una extensa playa muy turística (de turismo es parecido a es Trenc), además yo me compré unas aletas y una máscara para poder bucear por el precioso mar del caribe.
Dos días después del Safari alquilamos un geep para ver la costa sur, para decidir si nos íbamos con el barco alguna otra bahía mas chula, pues no os he contado a vuestras mercedes que Skip ha encargado un toldo para el barco y este no estará listo hasta dentro de unas semanas y el plan es recorrer un poco la isla con el barco e ir hacia Kariakú que es una pequeña isla (creo que poco mas que cabrera) virgen que esta al lado de Grenada (unas treinta millas náuticas) y estarnos allí unos días hasta que llegue el momento de volver a por el toldo en St.Gerorges.
La cosa es que fuimos con el geep a ver otras bahías del sur de la isla. Encontramos una muy bonita pero el problema es que no había demasiado para poder abastecernos y desplazarnos, y fuimos a Grenville un buen pueblo del sureste de la isla y comimos allí. Después de comer regresamos a St.Georges, pero en vez de costear la isla (como hicimos al ir) fuimos por el centro para disfrutar de nuevo del precioso paisaje de montes , jungla y ríos preciosos. Llegamos a St.Georges pero decidimos que era buen momento para ir a visitar un par de bares, así que fuimos un poco mas allá de Trueblue que es la playa turística de St.Georges, para tomar algo y luego a Prikcly bay donde nos volvimos a encontrar con los alemanes y disfrutamos de buena velada.
Esto fue ya ayer y el nuestro plan es estar en el puerto de St.Georges dos días mas y luego navegar asta Guoyave, por que el viernes todos los pescadores del puerto abren sus tiendas para cocinar pescado y pasar una
buena tarde de fiesta del pueblo. Después de esta pensamos dirigirnos asta  Kariakú (la isla dicha antes), y quedarnos allí unos días para disfrutar de esta isla virgen, asta que nos hartemos. Veremos que pasa....

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CAPITULO VII

27/01/06

Bueno, Scott se fue ayer hacia Mallorca para ocuparse de su negocio el Funky Monkey (el famoso bar de Cala D'Or) y mañana volveremos a Grenada;  pero seguiré por donde lo dejé.


Bien, al final salimos el Sábado del puerto de Grenada, y tampoco fuimos a Guoayave para la cena de pescado el viernes. Los tres días mas que residimos en St. Georges nos dedicamos a descansar, ir al bar, al internet , a un
capuchino que tenían unos italianos muy simpáticos y poca cosa mas (aunque el viernes Scott , yo  y un canadiense al que conocimos nos pegamos la fiesta en el bananas ,un pub muy conocido por los jóvenes grenadienses).
Salímos de St.Georges el día 12 o 13 de enero dirección Carriacou. Este fue un día espléndido para la navegación, el cielo soleado, no mucha mareada y un viento estupendo que hacía escorar bastante el barco, a ratos, ¡y eso que teniamos dos rizos en la mayor y en el estay mayor! Eso si, la vela de estay y el foque puestos.
Recorrimos el oeste de Grenada y en su punta norte ya se veía Carriacou.
Cruzamos una serie de islas ,al norte de Grenada, que, en cantidad y en masa, eran mas o menos como las islas de Cabrera, pero mas espectaculares, frondosas y absolutamente vírgenes (hubiera deseado fondear allí algunos
días para disfrutarlas).
Después de estas islas paradisíacas venía Carriacou, era mas grande de lo que me imaginaba (diría que dos tercios de Grenada).
Carriacou no es tan imponente como Grenada , aunque sigue destacando su formación volcánica con sus montes , golfos y bahías. También hay unas pequeñas islitas en la parte sur-este de la isla. Casi forman una cadena de Grenada a Carriacou pero estas ultimas mas bien están rozando Carriacou.
Pues bien ,fue un día estupendo de navegación donde disfrutamos de viento, mar y tierra que pasaba ante nuestros ojos.
Por la tarde llegamos a "Grenville" que es , creo yo, la bahía mas protegida de la isla. Es un bahía en la parte sur-este de Carriacou, protegida en el nor-este por un montecito que se enfrenta eternamente a los vientos y olas de esa zona.
La boca encara al sur-este donde es casi imposible que llegue una tormenta o mal tiempo.
Casi todos los veleros que viene a esta isla parecen estar en "GranVille" , después de fondear conté unos 92 barcos anclados en la bahía (en temporada alta dicen que llega ha haber 200 barcos fondeados).
Aquí la vegetación es diferente que en Grenada; en Grenada todo esta cubierto por jungla: enredaderas, palmeras, baobabs, y demás árboles exóticos que invaden hasta el último centímetro de tierra que pueden, aquí ,
claro está que la vegetación es vasta, pero está compuesta por pinares, pequeños llanos y unas pocas palmeras.
La isla no es que sea virgen ,como expliqué e imaginé anteriormente, aunque tampoco es que sea muy poblada, diría que hay 4 o 5 ,pequeños pueblos (bastante pequeños)... no hay mucha población, tiene un aspecto mas
auténticamente caribeño que Grenada.
En estas dos semanas de estancia en "Grenville" nos hemos dedicado a barnizar parte del barco, y así lijábamos y barnizábamos el barco cada mañana hasta que nos quedamos sin barniz (aquí no hay ningún barniz del
mismo tipo).
No sabría decir lo que hemos hecho día por día pues estas dos semanas me han pasado de una manera extraña, o sea que el concepto de tiempo me ha quedado un poco difuminado. Pero podría decir que en los primeros días visitamos Hillsborouhg que es la capital, aunque sea mas pequeño que Alquería Blanca, y el muelle juraría que no entra un barco de mas de 25 metros ¡pero eso es lo bueno de esta isla caribeña!.
Un día también fuimos por el norte, desde donde se veía la siguiente gran isla ,(...) y entre esta y Carriacou hay una fila de arrecifes que me perecía imposible cruzarla. Había un par de cargueros medio hundidos por esa
parte. Realmente parecía un muro de arrecifes que separaba el océano Atlántico del mar del Caribe. Me dijeron que había un canal por el centro (preferiría no tener que cruzar por allí...)
También nos hemos constipado un poco todos, pues estado en un barco si uno tiene un constipado es probable que los demás lo compartan ,pero nada grave...
Otro día decidimos hacer una excursión a el monte mas alto de la isla (no mas de 400 metros). Fue muy chulo el paisaje, había muchas cabras y vacas, y tambien iguanas de tamaño considerable. Al llegar al final del camino principal para subir nos perdimos un poco y preguntamos en una casa cómo podíamos subir hasta la punta, y un chaval de unos 8 o 9 años nos acompañó hasta la punta.
El camino estaba bien escondido y era un poco dificultoso pero al fin llegamos y contemplamos la preciosa isla de Carriocou con todo su esplendor.
Después nos dirigimos hacia paradaise beach, que ,como dice el nombre, era preciosa, una playa extensa que ,en medio de la bahía se alzaba una pequeña islita de arena muy chula (estilo la isla de un náufrago).
Estos últimos días los hemos pasado descansando, yendo a tomar algo al pueblo y poco mas. Ayer se fue Scott, tenía que coger un ferry en Hillsborouhg ir hasta Grenada, de allí hasta Barbados ,de Barbados volar a Londres y de Londres a Palma. Esto le llevará tres días, así que hoy estará yendo dirección Barbados.
No ha habido grandes eventos aquí, solo paz y tranquilidad, mañana nos dirigiremos a St.Georges ,Grenada, para conseguir mas barniz y ver si el toldo que encargó Skip hace dos semanas y media, ya esta elaborado. Bueno...
pues a ver lo que ocurre...

10/02/06

Al final no nos fuimos el día 28 de enero, sino el día 1 de febrero.
No recuerdo una razón exacta, pues la verdad es que se estaba muy bien en Cariacou. Es un lugar espléndido sin duda.
Aquel día 28 hubo mucho viento, aunque yo me moría de ganas de salir a navegar, pero como ya saben ,nos quedamos y yo ya me sentía en la mar ese día (digamos que me había concienciado de ello y mi cabeza estaba en otra parte ya...).
Salimos a tomar una pizza más en Turtle Dove, ya que por el mediodía nos encontramos que Petter y Ginna (es pareja que tenía un catamarán fondeado en Barbados), y pensábamos comer juntos, aunque al final no se presentaron en la pizzería.
El sol apareció radiante asomándose por la costa de Cariacou el día 1 de febrero. El viento soplaba por el este así que levamos el ancla, izamos las gavias con ,aún, dos rizos en la mayor y las estay mayor, saliendo de la
bahía de Tyrell Bay con buena talla.
Atravesamos el cabo de Limekiln , el punto suroeste de la isla, y llegaron ,por fin, buenos vientos del este, de unos 20 con rachas de 30 nudos, así que el barco cogió buena inercia y navegaba con soltura a unos 6 nudos,
quizás sería 7 porque la olas nos llegaban por la aleta de babor.
Observamos las espléndidas islas e islotes que cruzaban el mar del caribe de Cariacou asta Grenada, dejándolas a barlovento y así disfrutamos de nuevo de esa maravillosa vista, de islas desiertas con playas blancas, palmeras y lagos, que maravilla.
Decidimos soltar el rizo de la estay mayor ya llegando a Grenada y ,como no, dejándola a barlovento.
Aquellos montes llenos de vida del la isla de Grenada, cuales acariciaban las nubes bajas y se imponían a los vientos del Atlántico, rompían un poco el viento ,así que por la pasada por el oeste de la isla, había aminoras del
viento y rachas mas fuertes aún, que serpenteaban por los canales que dejaban entre y entre esas grandes montañas, la mar calmo, pues la marea llegaba del noreste y después de pasar el cabo mas al norte de la isla, quedamos protegidos, así pues el recorrido asta el puerto de St.Georges fue precioso; navegando de través, el Ragnar se desplazaba con elegancia por la plana mar ,relajadamente, mientras se apreciaba la costa oeste de Grenada, esta isla cubierta con un manto espeso de jungla que abarca asta el último centímetro de tierra que puede, y encima, esos pequeños pueblos humildes de campesinos y pescadores.
A las seis horas de salir de Tyrell Bay, avistamos St.Georges y dos enormes ferris amarrados en el muelle que cubrían medio pueblo. Detrás de estos yacía el muelle de carga, y mas atrás el club náutico con su muelle
deportivo, atracamos en el muelle deportivo, y nos pegamos una merecida y necesaria ducha.
Estos días hemos estado lijando el casco, la parte de la borda y un poco los forros, y así cada mañana lijábamos y por la tarde hacer lo que uno le venga en gana.
Anteayer, me quedé agradablemente sorprendido, pues de no ver ningún barco español, o escaso, he pasado a ver cinco de una tirada ¡ y todos en el puerto de St.Georges!, un barco Catalán (torre vuit era su barco), otro de
Málaga, un catamarán al lado nuestro que era de Castellón ¡i fins un de mallorqui!. Increíble, parecía que todos se habían decidido venir hoy en tropel.
El caso es que , como no, hablamos con los mallorquines en el club , el capitán era un bon mallorqui llamado Xisco Estarellas, que ha hecho ya la vuelta al mundo y poco le queda para decidirse dar otra, otro era Toni, un
palmesano muy simpático que regresa a casa mañana, y el otro era un Checoslovaco que trabajaba para Xisco al que le llaman Poni. Así que, ayer hicimos una cena para todos en nuestro barco, una gran velada, y después los
del catamarán de al lado ,nos invitaron a bordo. Así pues, todos los españoles estábamos allí armando la gorda como buena juerga española y demostrando nuestra fama de fiesteros trasnochadores. ¡Que velada! ¡que noche!, bebiendo y cantando hasta las 2 de la noche, quizá demasiado ruidosos para nuestros vecinos, pero ,¡joder!(con perdón), ¡que quieren!, como quieren que estemos al estar todos allí juntos, eso si, solo nos faltaba la guitarra y ya estaría el tinglado completo, jejeje.
Así que así pasamos la noche de ayer. Hoy me he levantado un poco resacoso, pero se me ha ido, lijando el costado del barco, se lo aseguro a vuestras mercedes.
Dentro de cuatro días Skip y Bárbara se irán hacia Mallorca y volverán el 20 de Febrero, así que pasaré mi cumpleaños solito, bueno, ¡espero que todavía quede alguna bandera roja y amarilla por aquí! Al menos así podré celebrarlo con unos cuantos camaradas en el bar!.


CAPITULO VII. Tobago

13/03/06
Bueno otra vez estamos en este puerto de Grenada llamado St.Georges, hemos pasado casi un mes en el, nos hemos dirigido a Tobago y nos quedamos 2 placenteras semanas donde han pasado la tira de cosas así que empezaré por el principio:

Ragnar estuvo durmiendo en el puerto de St.Georges hasta el día 23 de febrero. Ese día el viento nos era favorable para la travesía hacia Tobago , a unas 80 o 90 millas de aquí.
Se alzaron las velas, la mayor, con dos rizos, luego la estay mayor y finalmente la vela de estay. Seguidamente soltamos amarras y Ragnar despertó de su largo sueño en el muelle lleno de energía, desplazándose lentamente ,pero con armonía, por la bahía de St.Georges.

 El viento nos llegaba del noroeste, aunque el real procedía mucho mas al este, pero la montañosa isla de Grenada provocaba este efecto cerca de tierra.

El Ragnar salió lindamente del puerto. Al salir soltamos el foque y así ,con buen velamen, fue desplazándose tranquilamente paralelo a la costa, que estuvo un tiempo a sotavente, pero a medida que nos alejamos de la parte montañosa, rolaba tímidamente hacia barlovento, aunque con poca fuerza. Cruzamos el cabo sur y el oleaje aumentó y el viento cogía más y más energía a medida que nos alejábamos de la costa.
Durante la tarde y principio de la noche tuvimos un viento espléndido y mar moderada, así como el oleaje y Ragnar se movía con soltura y velocidad.

120º dirección Tobago mientras la noche caía y la isla se iluminaba ,haciéndose
mas tenue y lejana.
Ya mas entrada la noche el viento roló hacia la aleta de babor, cada vez más y más, cosa que nos obligó a cambiar el rumbo casi 20º hacia sotavento, aunque Ragnar tenia buena navegación de bolina.

Las olas aumentaron desmesuradamente cogiendo gran tamaño ,trasformándose la noche en tormenta atlántica.
Sobre las 5 de la mañana tocaba mi turno y con el alba puede divisar Tobago, incluso Trinidad, que la divisaba por el través de sotavento, a estribor.  Al alzarse mas el sol y aumentar la humedad, las islas desaparecieron del horizonte como si fueran un espejismo, pero me desengañe al ver claramente Tobago unas cuantas horas más tarde.
Así pues avistamos Tobago la madrugada del 24 de Febrero, bordeamos su costa suroeste hasta costear su parte sureste donde estaba nuestro destino, Scarborough, la capital de Tobago.
Esta isla tenía un aspecto mas tranquilo que Grenada, su costa suroeste es plana y las montañas que formas la parte noreste son de contornos mas suaves que las demás islas que he visto asta ahora del caribe (Barbados, Grenada y Cariacou).
La entrada al puerto de Scarborough esta marcada varias millas antes de la costa por unos postes en medio del mar que indican el canal seguro para llegar intacto a este, pues ya he dicho que esta isla tiene muchos arrecifes, aunque este canal es mas bien pare los ferris, aumenta la seguridad también para los veleros como nosotros.
Llegamos a Scarborough donde el fondeadero es bastante pequeño (no cabrían más de 5 veleros fondeados) además también es porque está al lado del amarradero de los ferris y cruceros, por tanto , hay un limite para poder fondear, para no estorbar a los ferris que amarran si estás demasiado alejado de las costa. También hay otro pequeño amarradero para los botes de pesca y la guardia costera.
Así pues fondeamos ya por la tarde del 24, y nos quedamos en el barco.
Estaba yo en lo más profundo de mi sueño cuando una estruendosa música provinente del pueblo me despertó, eran las 4 de la mañana del 25.

Resulta que habían empezado los días de carnaval, ¡que fiestón! Empezaba la fiesta a
las 4 de la mañana (rara hora para empezar, pero bueno ¡así lo aprovechas mas!).
Pues la mañana del 25 de febrero fuimos a hacer los papeles en las aduanas, sobre las 9. En las calles centrales del la capital había un ambiente de fiesta increíble, todo el mundo bailando en la calle con camiones que pasaban llenos de bafles (altavoces) a toda ostia ,con perdón, con música "chumba chumba".

Llegamos a las aduanas que estaban en las estación de ferris , estuvimos varios horas con el meollo del papeleo y mientras Skip y Bárbara estaba atendidos por el funcionario y me quedé mirando la plaza central por la ventana de la oficina.

El ambiente era muy bueno, como un gran botellón matinal, todo el mundo en la calle con sus cubatas, todos los bares abiertos y abarrotados, la música retumbando por todos lados, increíble.

Bueno acabamos con el papeleo regresamos al barco, liamos, limpiamos y descansamos. Por la tarde yo me fui a dar una vuelta por la isla mientras Skip y Bárbara fueron al pueblo a ver el carnaval.

Yo prefería darme una vuelta por la costa, pues seguramente era el día mas apropiado
pues toda la gente estaba en la fiesta y las calles estaban casi vacías.
Tobago, como no, es completamente selvática en su naturaleza y con aspecto muy antiguo, quiero decir que la naturaleza en si, animales y plantas, tenían aspecto mas prehistórico que las demás.

Así pase la tarde contemplando el paisaje de la costa sur cera del pueblo, esta isla esta
llena de pequeños ríos que se forman con las constantes lluvias ecuatoriales, pero no torrenciales. Y hace que la jungla abarque todo lo que puede y la variedad de plantas es magnífica: solo en la isla hay unas 200 variedades de aves, el cuádruplo que en las demás islas del caribe, y esto ofrece un bello espectáculo.
Llegó la mañana del día siguiente cuando quedamos con los amigos de Skip y Bárbara que estaban de vacaciones por la isla.

Así pues ,estos, aparecieron en el muelle de pescadores por la mañana y los fui a buscar con el bote.

Se llamaban Pit y Ani, y eran una pareja de alemanes de mediana edad que conocían desde hacia bastante tiempo a Skip y Bárbara, y que viven en Frankfurt.

Habían alquilado un coche para recorrer la isla y eso fue lo que hicimos.

Empezamos el trayecto bordeando la costa suroeste. Al norte la isla es más auténtica que al sur pues en el sur hay la concentración del turismos y en el norte , la parte montañosa esta compuesta por pequeños pueblos costeros y pocas aldeas en el centro, entre los tranquilos montes.
Su jungla es casi intransitable, a no ser que se encuentren caminos por esta. Sus montes no se elevan a gran altura y forman un sierra que van desde el centro de la isla hasta el extremos norte.
Como decía empezamos bordeando la costa hacia el norte y buscamos unas cascadas, que  no llegamos a encontrar, luego no paramos al lado de un río por el cual caminamos un rato. Este río era precioso, tenía poca profundidad, por lo cual pudimos caminar sobre este, y estaba rodeado de una jungla tan espesa que no podías ni cruzar tres metros de esta ,a no ser que llevaras un buen machete, por lo tanto nos quedamos caminando sobre el río de aspecto casi jurásico.

Después del pequeño paseo fuimos a tomar algo en una de estas aldeas montañosas, comimos un pollo enrolado en una especie de pan de kebad que era de maíz, no estuvo mal... Luego, fuimos a un mirador, donde se apreciaba toda la parte suroeste de la isla para relajarnos después de la comida y mas tarde alcanzamos Charlotteville, un pueblo
costero en la parte noreste de la isla, con una gran bahía de bastante diámetro que la protegía del bravo océano Atlántico.

Allí tomamos algo para refrescarnos y charlar un rato. Y esta fue nuestra primera excursión por la isla de Tobago fascinante como ella sola.

Pit nos llevo de nuevo a Scarborough, donde teníamos fondeado a Ragnar.


Al llegar al muelle tuvimos una sorpresa nada agradable: la zódiac estaba debajo del muelle con tan mala suerte que la marea la había atrancado debajo del muelle medio hundida en el mar.

Nos costo un tiempo sacarla de allí; con la ayuda de un chaval que pescaba en el
muelle la sacamos al fin. La presión que había soportado, al ser una semirrigída, le produjo rajaduras por la frotación con el hormigón bajo el muelle y se pinchó, pero solo una de las dos cámaras así que pudimos regresar al barco.


El 27 de febrero, nos despertamos temprano para coger un bus hasta Speyside, que es un pueblo en la costa noreste cerca del Hotel donde residían Pit y Any para pasar sus vacaciones.

Bueno , pues nos encontramos con la pareja y nos fuimos a tomar algo por las cercanías, Pit sacó un mapa que le habían hecho unos amigos suyos que estuvieron hace poco tiempo en la isla. En este se mostraba un playa paradisíaca a la cual buscamos, y así la encontramos. Estaba cerca de Charlottevill en la misma gran bahía que abarcaba varias
playas y arrecifes.

Caminamos por un camino en medio de la jungla donde se apreciaban plantas exóticas y cañaverales de gran estatura hasta llegar a una desembocadura de uno de los tantos ríos que componen la isla que llegaba hasta dicha playa paradisíaca y así era.

Rodeada por un muro de palmeras y demás diversos árboles exóticos y escondida entre dos cabos de roca la playa tenía realmente aspecto paradisíaco. Las grandes olas rompían en la playa, y el río la recorría lentamente hasta mezclarse con el agua salada. Era para montarse una choza allí, poner una hamaca entre dos palmeras y quedarse hasta el fin de tus días, o al menos un tiempo ¡magnifico!.
Después de esta relajada mañana fuimos a comer algo a Charlotteville y luego hasta el hotel donde se alojaban Pit y Ani. Este hotel estaba muy bien situado. Un hotel pegado a la playa y solo en la cala con un piso de altura en sus apartamentos ,rodeado de árboles con un pequeño muelle donde había unas lanchas para hacer paseos por la isla de Little Tobago, que es una reserva de aves muy bonita, y otras para hacer expediciones de buceo.

Y además buen camuflado entre el paisaje, no como esos putos super hoteles en nuestras preciosas costas mallorquinas.
Pues fuimos al bar del hotel y nos tomamos unas deliciosas piñas coladas, un
coktail de origen brasileño que están de muerte. Después de esta agradable jornada regresamos con el bus a Scarborough.
El siguiente día lo pasamos en el barco, pues teníamos que reparar la dingui (la zodiac) y dejarla reposar un día para que los parches estuvieran bien aderidos: lijando y limpiando, como siempre. Encima habíamos perdido un remo cuando la dingui se atasco en el muelle, y solo nos quedaba uno, y así cogí bastante práctica en llevar la dingui con un solo remo...
Pasó el día y al siguiente nos fuimos de compras, a por comida y un remo. La comida la hallamos, pero no había un jodido remo en toda la isla de Tobago, bueno ... cosas que pasan y así pasamos la mañana , buscando un remo para el dichoso dingui además al regresar al muelle comprobamos que ésta tenia más agujeros en la cámara de lo esperado. La tarde la pasamos en el barco... lijando.
Y con una cosa y la otra llegamos al sábado 4 de marzo.

Ese día desplegamos las velas y salimos del puerto de Scarborough dirección suroeste para bordear la punta sur y costear la parte noroeste de Tobago. Fue un día de navegación estupendo: el viento provino del este-sureste llegándonos por la aleta de estribor, con buen velamen desplegado.

Bordeamos la punta sur y reprendimos hacia el noreste, un poco alejados de la costa pues , como ya sabemos todos, hay arrecifes peligrosos por según que zonas de la costa.
Pues navegando llegamos hasta Castara bay, una playa realmente preciosa con un pequeño muelle protegido por un pequeño cabo donde decidimos fondear.
Dimos un paseo por la playa y también por el pueblo de Castara que era más bien modesto. La playa era grande, con un hotel al final, en la parte mas al sur que tampoco era muy grande y, mas o menos, no estropeaba mucho el paisaje.
Había un pequeño lago en la parte norte detrás de la playa y que en su final salía una línea de agua que serpenteaba por la arena asta llegar al mar.

Estaba abarrotado de gaviotas y pelícanos que reposaban en los botes de los pescadores y pescaban por los alrededores.


Pasamos la noche, y el Domigo 5 de mayo, nos despertamos temprano. Habíamos
quedado allí con Pit y Ani que querían venir con nosotros y navegar hasta Charlotteville.


El día fue tan espléndido como el anterior, con buenas rachas de viento y buena mar, el Ragnar navegaba con la costa oeste a barlovento, con unos 6 nudos de velocidad media, variando bastante, pues al estar cerca de la costa la variación de fuerza es bastante mas que en el mar abierto.

El día era despejado y el viento tocaba el barco por la aleta de estribor y cada tanto el barco escoraba dándole aspecto veloz. Para Ani era la primera vez que navegaba y le encantó, sobretodo cuando un grupo bastante grande de delfines se nos acercaron por sotavento para juguetear por la proa del Ragnar.

Así navegamos plácidamente durante el día ,con nuestros amigos hasta llegar al Charlotteville.  Allí fondeamos y fuimos a tomar algo con nuestros amigos.


Llegó el lunes ,6 de marzo, volvimos a quedar con Pit y Ani que todavía tenían el coche de alquiler y fuimos a pegarnos una excursión donde habían las mas preciosas cataratas que he visto en mi vida.

Así que llegamos con el coche a una especie de reserva donde nos hicieron pagar entrada. Luego aparcamos en un parking y esperamos a que un guía nos llevara asta las
cataratas, que no estaban muy lejos, la verdad, y que con una simple flecha indicando el camino ,nos hubiera bastado, pero bueno ,hombre, esta bien un guía porque te explica cuales son las plantas y los bichos y tal y cual.

El caso es que llegamos hasta dichas cataratas... preciosas.

El agua caía entre tres pequeños acantilados, en el mas bajo se formaba una pequeña piscina natural donde mucha gente se bañaba, otros decidimos subir un poco mas.

El segundo acantilado también formaba una pequeña piscina, mas bien bañera en la que podías refrescarte a gusto y en el acantilado a mas altura, la cascada era mas alta y el río caía de una altura que formaba una cortina de agua perfecta para ducharse.

Pues allí me bañé, me senté en una roca pegada al acantilado y caía el agua sobre mi espalda con ligera fuerza, provocándome un masaje relajante. Estaba sentado en el trono del agua relajándome con esa cortina que caía sobre mi y que tenía que agachar la abeza para poder respirar ,mientras sentía ese masaje natural sobre mi espalda, ¡que relax!.
Luego también subió Skip que contemplaba bajo la cortina de agua como ésta, con la luz del sol, formaba un arco iris totalmente completo, osease, el disco entero, precioso...


Después de esta excursión, fuimos al hotel de Belmond ,en el que se hospedan Pit y Ani, para tomar esas preciadas piñas coladas que hacen, ¡que sabor, que textura!.
Luego regresamos al barco.


Al día siguiente lo dedicamos a acabar de lijar el barco, por fin, y después me dediqué a bucear por los alrededores, llegué asta un arrecife precioso, donde los corales tenían formas extravagantes y había multitud de peces de todas formas y colores.


También pusimos un nuevo parche a la dingui haver si por fin solucionábamos el problema. El día fue relajado y no hicimos gran cosa.


El miércoles 8 de marzo, nos reencontramos con nuestros amigos en su hotel.
El plan era coger uno de los botes que llegan asta la isla de Little Tobago, para disfrutar de la reserva de aves. Pues verdad que era increíble y había una variedad de aves increíbles, un guía nos "guió" por los caminos de la islas mostrándonos donde anidaban los pájaros y la gran variedad de estos.
Después de la expedición nos dejaron bucear por al lado de un arrecife y Pit ,Skip ,yo y el guía ,nos zambullimos para ver los corales y los peces del lugar.

Realmente era precioso, pero no tan impresionante como el arrecife por donde yo buceé el día anterior, al lado del barco.
Luego regresamos al Hotel y disfrutamos de nuevo del placer de tomar una piña colada... es que está tan rico ese cocktail...

Luego ya nos despedimos de nuestros amigos para quedar al día siguiente a cenar en una barbacoa que organizaba un bar del pueblo de Charlotteville.


Llegó el Jueves 9, yo pasé la mañana buceando de nuevo por los alrededores, llegando asta Pirates Bay, una de las tantas playas que componen la bahía, de tres millas de amplitud.

Por la tarde se nos acercaron con la dingui unos alemanes muy simpáticos, a los que invitamos a tomar un café en el Ragnar.
Nos contaron que pensaban estar tres años por el caribe y que habían estado por el mediterráneo y por la Baleares, bueno ya no me sorprende nada pues he conocido varias personas que han estado toda su vida navegando...

Bueno el caso es que pasamos la tarde charlando con esta buena gente y sobre las
siete fuimos al pueblo en el bar donde habíamos quedado con Pit y Ani.
Disfrutamos de una buena barbacoa y de dar un paseo por la playa y así nos despedimos de nuestros amigos, pues nos íbamos el sábado y ya no nos veríamos otra vez. Creo que quieren venir con nosotros a las Galápagos.... ¡y quien no!, je,je,je y sería una agradable compañía, bueno no lo se si vienen o no....


Pues bien así pasamos los días en esta isla de Tobago, mágica por sus junglas, montañas, ríos y playas, que le dan un aspecto casi prehistórico y enigmático a esta preciosa isla.
El último día no lo dedicamos a gran cosa, Skip y Barbara fueron al la Playa de Pirates bay y yo seguí practicando el buceo intentado llegar mas al fondo y aguantar mas la respiración y no mucho mas.... tranquilos antes de emprender la vuelta a Grenada.


Bien: Llegó el Sábado 13 de marzo, a las 12 de la maña levamos anclas, desplegamos las velas y no dirigimos hacia Grenada. El viento venía del este, sureste llegándonos por la aleta de estribor, con la mayor ,la estay mayor y la vela de estay desplegadas, a una media de 6 nudos, espléndido.

En el cielo rondaban algunas nubes, las olas nos llegaban por el través de estribor haciendo virar la proa, a veces asta 10º o 15º hacia babor, pero por lo demás el día era perfecto.

Al estar ya a 30 millas de Tobago, que todavía se podía divisar, el viento rolo 25º hacia el norte, viniéndonos ahora por el través de estribor, además aumentó de fuerza , al estar ya en alta mar y alcanzamos los 8 nudos de velocidad, era una pasada estar en el timón sintiendo la fuerza del viento ,viendo como la estela del Ragnar aumentaba de tamaño y su posición se hacia mas estable.

Incluso mas tarde la marea fue en misma dirección que el viento, provocando que las olas disminuyesen, y ya estaba todo en perfectas condiciones para una navegación
rápida y estable ¡que noche mas estupenda!.

Solo tardamos 13 horas para recorrer las 90 millas que separaban el puerto de Charlotteville ,Tobago, con el de St.Georges ,Grenada.

Llegamos de madrugada al puerto y fondeamos en la parte este, ya un poco agotados.

A las 9 del domingo fuimos a aduanas a hacer el papeleo, un poco exhaustos pues dormimos pocas horas. Luego nos amarramos al puerto, y al medio día mi capitán y yo fuimos a comer al club náutico un buen pedazo de cordero y una buena pinta de cerveza, ¡oh! ¡eso si que es un placer!.

Después de la buena comida, Skip se pego una merecida siesta. Por la tarde limpié el barco para prepararlo para barnizar la tapa regala de Ragnar y así ya estaría casi nuevo el barco.
Y así llegamos a hoy Lunes 13 de marzo. Estamos aquí de nuevo en St.Georges, haciendo escala dirección Antigua , donde nos espera un regata de barcos clásicos donde pensamos participar.

No hay nada como un día tranquilo amarrado en un muelle ,sin preocupaciones por el ancla, y pudiendo llegar al barco caminando, ¡que bien!, lo único que puede superar un día así, es un viento fuerte por la aleta , con la mar moderada, navegando a toda vela por
el inmenso desierto azul donde el horizonte lo separa una simple diferencia de tono de color , ¡arrrrr!.


 

 

 CAPITULO VIII. Bequia / Saint Vincent

Viernes 17-marzo-06
Pasamos 4 días en el puerto St.Georges, casi ya  nos parece familiar.

Nos encontramos con Pitt y Gina, una simpática pareja que conocimos cuando llegamos al Caribe , en Barbados. Tienen un catamarán, en el cual se encontraba Daniel, el hijo de Gina.

Bueno cenamos con ellos en otra estupenda velada entre marineros.
También alcanzamos a instalarnos un toldo en la parte de la cabina de popa,
mientras estuvimos en el puerto. ¡La verdad es que esta muy bien!
Otra cosa interesante, es que reparamos la escandalosa de la mayor, que se
nos estropeo en la tormenta que pasamos antes de llegar a Canarias. Listos para partir.

Sábado 18- Marzo
El cielo está despejado, fuera del puerto se divisa buen viento, las calientes y claras aguas caribeñas están calmadas, aunque no se cómo se comportará después del cabo, frente al Atlántico.


Dom. 19-Marzo
Lat: 12º58'26'' Lon: 61º20'57''
10:00 am
Salimos del Puerto con buen viento de tierra mientras costeamos la parte oeste de Grenada, pero el viento fue rolando al pasar el cabo. Con Grenada a sotavento, con la mayor, la estay mayor y la vela de estay, bien desplegadas y con el querido toldo instalado, cubriéndonos de este feroz sol del Caribe. Navegamos de bolina, consiguiendo ir con el viento a 30, 35º por la amura de estribor.
Durante el principio de la noche, el oleaje aumentó, chocando sobre las amuras ferozmente, provocando un fuerte cabeceo. Aunque el viento también cogió fuerza y conseguimos navegar a unos 8 nudos, zigzagueando cada “tropecientas" millas, intentando subir al norte (30º noroeste), y virando al este para acercarnos a las islas (120º sureste), así tenemos unos 90º inalcanzables que nos han hecho virar unas tres o cuatro veces.
Ahora,ya de mañana, se avista nuestro destino, la isla de Bequia, a 60º por la amura de babor.
Bequia, según dicen, es la isla de los marinos, abarrotada de veleros, es posible, por que haya unos siete veleros a la vista que siguen el mismo rumbo, y parece que estamos en una regata.

En dos horas averiguare como se presenta esta pequeña isla volcánica.

Mart. 21-03-06
Ayer por la mañana fuimos al puerto Elizabeth de Bequia, temprano. Es como el arenal, o sea un centro para turistas, sobretodo para marinos con todo tipo de servicios y tiendas con acertados artículos de venta y , por supuesto, unos bares magníficos.

La bahía del puerto estaba abarrotada de veleros.  Conté 220 y entre ellos, un  crucero con cinco mástiles; muy imponente.
Después de ver cuatro cosas paseamos por la costa, subiendo por un camino
hasta una altura en que se veía la bahía de "Admiralty" con buena perspectiva, viendo todos sus veleros fondeados.
Cansados de caminar decidimos coger un bus hasta un poco mas al sur de la isla a "Friendship Bay" una larga playa de aguas turquesas con unos pocos veleros y un disimulado hotel.

La playa era espectacular, larga y vacía con cuatro casas y los edificios del hotel escondidos entre arbustos y palmeras, también tenia un pequeño muelle de madera en el centro de la playa.

Sentado en la arena podías ver las otras isla que componen las Grenedinas, eso era lo que le daba un aspecto paradisíaco, esa suave arena esa agua cristalina con sus tonos azul carmesí y la visión de las otras pequeñas islas de las Grenadinas  "Mustique" y "Canouan" a unas 8 millas de distancia.
Tomamos unas piñas coladas en el bar restaurante del complejo hotelero, muy chulo con unas sillas colgantes en la barra (como columpios) que me llamaron mucho la atención y una decoración a base de bambúes.

Cuando digo complejo hotelero me refiero a pequeñas casas de un piso dispersadas por un jardín tras la playa (¡si todos los hoteles de Mallorca fueran asi...!) Comimos allí.
Ya llegaba la tarde y queríamos observar un poco la isla , así que alquilamos el taxi para que nos llevara por el resto de la isla.

La isla no es demasiado grande así que pudimos ver el resto con facilidad. Observamos dos hermosísimas playas en la parte del Atlántico, prácticamente desiertas. La parte este de esta islas caribeñas, me parece mas espectacular que las del oeste pues en el oeste el mar es tranquilo y se concentra el turismo en esas tranquilas playas. En la parte encarada al atlántico es salvaje, es
prácticamente imposible fondear en ninguna bahía y los arrecifes son muy numerosos.
Pues eso, vimos dos hermosísimas playas donde las palmeras peinaban su costa y los arbustos se doblaban por la constante fuerza del viento.
Pero además de esto no vimos mucho mas , creo que ya he dicho que esta isla es bastante pequeña (unos 13 kilómetros de una punta a otra) , y por tanto no hay que hacer mucho camino (si vas en coche claro) para recorrer la isla.
Su centro de beneficios es ese puerto Elizabeth, y explotan al máximo ese beneficio, es un buen negocio pues si en temporada baja hay 220 veleros en la bahía de Admiralty en temporada alta debe de haber mas barcos que viviendas en la isla.
Volvimos al puerto y fuimos al barco a descansar, pues hoy había que trabajar.
Hoy, después de lijar y barnizar medio barco, va y se pone a llover, ¡Dios! Esto es una putada pero quejarte por el tiempo es una autentica tontería así que lo único que puedes hacer es beberte una cerveza, tranquilizarte y volver a empezar el trabajito.
Por la tarde hemos ido al puerto. Yo decidí escalar una montaña al norte de la bahía, el más alto de la isla. Skip y Brabara pasearon por el verdadero puerto, o sea donde vive la gente del lugar , la autentica villa.

Así llegaron a la parte norte se sentaron en un bar en primera línea y  disfrutaron de la vista de toda la bahía. Yo me adentre por un empinado  camino que acababa introduciéndose por el bosque, pues la naturaleza de la isla es mas compuesta por matorrales y pequeños árboles que forman mas un
bosque que una jungla, con pequeñas iguanas por los árboles y, por supuesto, todo tipo de aves caribeñas.

Fui por caminos estrechos e imaginaba quien hizo esos caminos si un indio había pasado por donde yo andaba para divisar al enemigo colonizador o divisar la bahía. Me sentía inmerso en ese paraíso lejos de la civilización. Subiendo llegué a la punta del monte ,y me subí a un árbol para ver toda la isla que se veía perfectamente, de norte a sur. Incluso veía las dos islas de Mustique y Canoan (una no tiene mas de 5 kilómetros) y también se podía divisar la gran isla de St.Vincent, la isla central de este estado o país.

Descendí de nuevo, rápidamente, pues ya llegaba tarde donde habíamos quedado, en el ciber del puerto; pero cuando llegué Skip y Bárbara aun no habían llegado así que tuve tiempo de conectarme al msn y charlar un poco con los colegas.


Miércoles 22 -03
Son las 9 o 10 de la noche , estamos en el barco relajados después de un buen paseo, al menos yo, pues esta tarde volví a ir por el camino del día anterior con ganas de saber hasta donde llegaba.

Así di una vuelta por la parte norte de la isla, compuesta por una sierra que parece proteger bien la isla de Bequia de los fuertes vientos del norte.  Debe de ser por eso y por su gran bahía que muchos barcos paran aquí para hacer escala a St.Vincent o cualquier otra isla de los alrededores.

La costa norte es inaccesible en barco, todo son barrancos o precipicios con enredaderas.

Di una larga vuelta hasta volver por las calles donde se encuentran las residencias de la gente del lugar que te adentra en su auténtico ambiente, con los chavales por la calle y el sonido de los animados cánticos de las iglesias, pues aquí la misas son bastante mas animadas, creo que deberían ser igual en todos lados así quizá habría mas gente que disfrutaría de un domingo en misa, bailando y cantando, ¡a eso se le dice tener un espíritu alegre!.
Llegué a la ciudad de "port Elizabeth" ya de noche y Skip ya me esperaba en el ciber.
Y después de esta jornada estamos en el barco de nuevo dispuestos a partir y descubrir otra de las fascinantes islas caribeñas.

Jueves 23 marzo
Levantémonos temprano para prepararnos para partir dirección St.Vincent.
Sobre las diez alzamos las velas. Izamos la vela de estay, finalmente, para que esta se embolsara y nos pusiera la popa al viento rolando por la parte de sotavento y así emprender el viaje.
Salimos del puerto Elizabeth con el viento por la aleta de estribor providente de tierra. Entre el cabo de la bahía y el punto norte, el viento rolo en su dirección real, unos 40º mas al este con una fuerza de 20 o 30 nudos.

Gracias a este efecto pudimos tener el viento justo por el costado de estribor y coger una buena velocidad, dirección St.Vincent.

Ragnar respondía con empuje y soltura, pues cuando coge inercia este bicho de 22 toneladas no hay quien lo pare, navegando a una velocidad de 7 nudos, que no esta nada mal.

El trayecto no duró más de 4 horas, 20 millas hasta el puerto de Walilabou. Esta bahía esta muy bien protegida, con una estrecha entrada hacia el interior de la bahía y al entrar a ella me dije- ¿donde coño estamos?, había un muelle al estilo mil ochocientos, y unas casas de piedra con techos de paja, y un edificio que se parecía a una casa de placer de la época de los piratas. Amarramos en una boya con una cuerda antibalanceo atada en un árbol con la ayuda de un hombre que tenía un bote de remos y nos había seguido desde hacia un kilómetro, ¡a 4 nudos a remo!.

De seguida aparecieron botes vendiéndonos sus souvenir, conté unos diez.
Ya mas tranquilos, después de amarrar y comerciar con los vendedores en bote, me di cuenta de que todo aquello era un escenario, ¡aha! ¡Esta fue la playa donde se filmó piratas del caribe! Aquella película con jonhy Deep que fue tan famosa en su tiempo.
Salimos y dimos un paseo por ese puerto, irreal, que aún conservaba el escenario de rodaje, con toneles y carros y las casa de piedra negra y techos de paja.

Algunas de estas casas se había reformado , para poderlas habitar, y en una de ellas estaba el jefe del puerto.
La verdad es que me gusto mucho el lugar, que era totalmente solitario, y solo estaba ese falso puerto, dos bares y cuatro viviendas, aunque el muelle donde Jhony Deep atracó con su barco hundiéndose y pasaba con su peculiar caminar, estaba pudriéndose y la fibra de vidrio y el cartón, que constituía la falsa piedra de las casas, se estaba deshaciendo.
Después de un garbeo por el lugar fuimos a la taberna a tomarnos unas merecidas cervezas y nos encontramos con una pareja de americanos muy simpática, que ya conocimos de Priekley Bay y pasamos una feliz tarde conversando con esta experimentada pareja de navegantes que desde 1999
viajan por el mundo en su velero.
También me los encontré antes, en Bequia, pues se ven muchas gentes conocidas cuando se navega, al igual que barcos conocidos.
Comimos algo en la taberna y regresamos.
Skip hablo con uno que tenía un bote para que mañana nos llevase hasta las faldas del potente volcán Soufriére, de 1200m, al norte de la isla.
Todas estas islas son volcánicas y se están formando todavía, así casi todos los volcanes del Caribe se consideran activos.

Viernes 24 marzo
Nos despertamos temprano, al salir a cubierta, justo el sol salía y contemplaba embobado la bahía llena de jungla y que de seguida se elevaba a una buena altura y con sus dos altos cabos abrazándola y protegiéndola ferozmente de las bastas olas y tempestades marítimas.

El "brother" (así se acía llamar el tipo del bote) apareció sobre las seis y media, listos para recorrer la costa este hasta el gran volcán.
El "brother" tenía una bote de fibra con una roda extraña, como adelantada, típica de este lugar (debe de ser por los arrecifes), con un motor de 30 caballos y mucha gasolina.
La ruta fue tranquila, navegando muy cerca de la costa, donde solo uno que conociera el lugar podía ir a esa velocidad y sin preocuparse por losarrecifes.

Pasamos por unas playas desiertas paradisíacas (no encuentro mas adjetivos para describir estas playas, todas son fascinantes) y tras unas cuantas bahías nos paramos a recoger a un amigo del "brother" que nos haría de guía en la aventura.

Seguimos avanzando, pasamos entre un cabo y una isla que las separaban 10 metros de agua, y tras esta apareció el poderoso volcán cubierto por nubes. Una ligera lluvia rozó nuestros rostros mientras viajábamos hacia la salida del torrente del volcán.

Llegandos al destino el cielo ya aclarecía y nos esperaba un buen trayecto hasta el cráter.
Desembarcamos y el guía, un personaje interesante que parecía estar hecho para la jungla , pequeño, con extremidades fuertes y pies con suela natural, nos empezó a dirigir por el camino.

Este empezaba por el gran torrente de suelo oscuro por la piedra volcánica y los sedimentos de arena.
Mas adelante empezaba a dividirse en pequeños canales muy estrechos y altos por donde apenas podíamos pasar de lado, así continuamos hasta coger un camino que se adentraba a la jungla y subía de manera estrepitosa hasta una cresta.

Los volcanes están formados de manera que se crean unas crestas montañosas que suben hasta la punta como las raíces de un árbol, serpenteando hasta el cráter.

Seguimos por un camino encima de una de estas crestas ,donde en cada lado había una pendiente considerable, así nos introducimos en un paraje de auténtica jungla ecuatorial, donde las plantas de jardín , aquí, son árboles enormes, y los árboles caminantes crecen desmesuradamente por las pendientes hasta llegar a los 6 metros de grosor y 30 de altura, estos árboles forman lianas en su copa que van llegando al suelo y entonces se agarran a este y se forma una continuación del tronco , así pues estos árboles crecen muy bien en pendientes y se vuelven muy fuertes y resistentes.
Subiendo por ese camino empinado, húmedo y caliente, por fin llegamos a un punto mas alto donde la jungla desaparecía y todo se transformaba en un extenso valle de matorrales de media altura y desde donde ya se divisaba el borde del gran cráter.
Llegamos al gran volcán. No tengo palabras para expresar la sensación de estar en ese titánico cráter que en su centro aún salía humo ( hubo una erupción en 1987 que alerto a toda la isla, y quien vivó por allí antes no ha vuelto en su vida).

Las nubes recorrían por nuestras cabezas y al llegar al centro del cráter, por el calor se formaban unos remolinos mezclándose con los aires calientes del cráter.

Fue un momento muy místico estando en el principio de la tierra, el principio de su creación. Con su cresta invadida por pequeños hierbajos y animales que podían vivir en esas latitudes.

El gran ave del caribe estaba sobrevolando el volcán ,dueño de los vientos, y me daba un poco de rabia que el pudiera subir en un momento y nosotros nos tuvimos que sacrificar tanto, en fin, yo no tengo alas.

El olor a azufre cubría el terreno y un pequeño lago al lado de los sedimentos de la última erupción, se formaba en su seno. (Dicen que antes de la erupción de 1987 había un gran lago en su cráter, pero después de la erupción se formó un pequeño monte de piedra magmática que lo eliminó casi por completo).
Se divisaba la extensa isla de St.Vincent desde la cresta del cráter.
La jornada fue dura, eso si, mereció muuuucho la pena, y volvimos con Danny man (el guía) y el "brother" a la playa de Walilabou, o Royal Port, para los piratas caribeños.

La verdad es que coger un "water taxi" , además de salir económico (los caminos son bastante complicados en tierra) te deja justo delante de tu barco, ¡que placer y que comodidad!.
Ha sido una buena aventura. Por la tarde todos estaban exhaustos y tuve que ir al pueblo, que esta mas o menos e un kilómetro de la bahía, detrás del cabo sur, para sacar un poco de dinero para los gastos del Barco, y así conocí a un buen tipo (del cual no recuerdo el nombre) que me acompañó hasta el pueblo.
El pueblo estaba bastante bien, además era muy auténtico y el único blanco era yo. La mayoría de población es muy joven así que en los bares pude contactar con la gente fácilmente y pasé una buena tarde tomando birras con los rastas mientras mi capitán y Bárbara descansaban en el barco.


Sábado 25 Marzo:
Skip y Bárbara se han ido a dar una vuelta y yo me cuido de Ragnar, pensaba que saldríamos hoy pero será mañana. El tiempo pasa y tenemos que ir al norte y llegar a Antigua para la regata con tiempo.


Domingo 26 Marzo:
Salimos del puerto de los piratas del caribe, sobre las 7 de la mañana para costear la isla hasta donde se llegue.

Alzamos el velamen rumbo norte , 15º este, así pudimos contemplar de nuevo el gran volcán de Soufriére, que me fascino tanto, mientras navegábamos con la tranquila brisa de tierra.

Al pasar el cabo de Baleine Bay nos alcanzó el viento real del este noreste. El cielo despejado, un poco nubloso de mañana, alzamos las cangrejas y la vela de estay, con un buen viento constante, de 25, 30 nudos, las olas por la aleta de estribor, moviendo un poco la proa del barco, asta unos 10º.

Un buen día de navegación, como tantos otros ,con el viento del Atlántico constante y la mar , relativamente, calmada. Ragnar tiene una muy buena estabilidad para el oleaje y eso se nota.
Al desaparecer el volcán entre la húmeda atmósfera, de seguida se divisaron dos grandes picos, como dos colmillos puntiagudos y enormes de una béstia titánica, estos eran los montes Piton , Gros Piton y Pettite Piton, los dos grandes peñascos que caracterizan la isla de St.Lúcia.
Dirigimos la proa entre los colmillos, pues por allí estaba nuestro destino, el pueblo de Soufriére.

El trayecto no fue muy largo ,37 millas de mar entre las dos islas, a una media de 6 nudos, llegamos en 7 horas.
Ya pegados a la costa, un rasta en su lancha, nos informó que no era posible atracar en Soufriére, así que nos fuimos a una cala cerca de esta que fue el doble de buena, pues no habia el calvario del pueblo, y el lugar era precioso, con una de las Pitons protegiéndola del sur.
Después de amarrar, el rasta de la lancha , nos sirvió de taxi para ir al pueblo de Soufriére y arreglar el papeleo de la aduana y unas cuatro cosas que necesitábamos.
Este pueblo tiene un encanto y una personalidad especial. La música brota por sus calles y sus gentes se mueven por los bares y las plazas llenando de vida el lugar, por supuesto tiene influencia, por el turismo, pero no afecta al ambiente, o al menos, muy poco.
Regresamos al barco en una hora.
Skip y Bárbara están en el bar que hay en la bahía y yo me he quedado con Ragnar para hacerle compañía mientras duerme amarrado en la boya.


27 de Marzo:
Temprano nos levantamos para ver la isla. Alquilamos un taxi en Soufriére
para que nos pasearan por la isla...


CAPITULO IX. St.Lucía

St.Lucía es una bonita isla, sobretodo en su parte sur. Nuestra primera parada fue una antigua casa de plantación (una especie de posesió de la época colonialista) reformada como hotel, aunque aún preservaba un cierto encanto, con una vista impresionante del pueblo de Soufriére, los dos montes   "Pitons" y el vasto mar del caribe.

Una situación perfecta para un hotel con una pequeña piscina a primera línea de visión, un bar restaurante igual de bien posicionado y lo que era la posesió transformada en habitaciones de hotel. Un hotel que, si tuviera mucha pasta, valdría la pena estarse una semanita o dos.

Pues tomamos algo y seguimos la ruta. Así llegamos a un cráter que había entre las faldas de tres montes, el cual era bastante activo. No era lo que se dice un cráter encima de un monte (lo que todo el mundo se imagina que es un volcán, no.  Este volcán parecía estar esparcido por esos tres montes que en su interior ardían.

El mismo río que bajaba hasta el cráter, tenía una temperatura de 40º mezclado con azufre, que surgía del interior de los montes y llegaba hasta ese cráter. En dicho cráter había cantidad de sedimentos y se formaban pequeños lagos de lodo, sedimentos y azufre, que burbujeaban de la elevadísima temperatura que tenían estos.
El panorama era espectacular, con esos charcos de lodo burbujeantes que tenían momentos en los que las burbujas eran leves y lentas, y otro en que todo hervía y bullía saliendo mucho humo de manera nerviosa, ¡Wa eso era un espectáculo!
Un encargado del lugar nos explicaba todos estos datos como la temperatura de los cráteres, que no recuerdo pero era mucha, y la última erupción que fue hace unos 150 años y que arrasó con la ciudad de Soufriére, y que hoy en día todos los del pueblo son conscientes que puede volver a ocurrir... Yo lo creo pues parece bastante latente ese monstruo de la naturaleza.
Seguimos el trayecto por estrechos caminos con nuestro amigo Júnior (el taxista), y llegamos a una casa de plantación y elaboración de cacao, también, al estilo colonial francesa. La fruta del cacao es muy diferente a lo que esperaba, es verde por fuera, cuando esta buena, y en su interior hay unas semillas rodeadas con una especie de liquen muy dulce, casi es como un caramelo si te coges una semilla.

Estas semillas se dejan fermentar unos días y luego se secan al sol unas 3 semanas, luego se chafan a pisotones, como la uva, y finalmente se hace la pasta de cacao, esta tiene un sabor amargo, ¡si! ¡amargo!

Sabía que en principio el cacao era amargo pero no llegaba a imaginarme su sabor ¡pues no esta nada mal!

Además de tener una plantación de cacao que visitamos junto a una guía que nos explico todo esto de la elaboración del cacao y nos mostró el bonito jardín botánico. Fue
interesante la visita, ¡y además te invitaban a un rhum pounch!

Después de esta visita Júnior nos llevó hasta un hotel a tomar unas cervezas. La verdad
es que estos hoteles del caribe me siguen impresionando mucho, este tenía aún mejor vista que el otro, estaba situado en la cima de una ladera entre las dos Pitons (esos dos montes que caracterizan la isla, ¡su cerveza se llama como los montes!), la piscina aun mejor que la dicha antes, todo de madera... yo diría que era un hotel de alto nivel, las bebidas nos costaron un ojo de la cara pero al menos disfrutamos de la impresionante vista.
Después, Júnior, nos llevó a un bar donde, decía, se comía muy bien y barato.
La verdad es que nuestro taxista era muy buen hombre y se portó muy bien con
nosotros.
Pues fuimos a este bar, que era mas de la gente de aquí, y eso se nota, aunque me parecía casi estar en un bar de España, no se, debería ser las paredes blancas, los cuatro ventiladores, las esterillas de las mesas a cuadros... no se simplemente me daba un cierto aire de familiar.

Bueno pues comimos muy bien y bien llenos. Pues después de comer, nos dirigimos hacia una catarata. Pensábamos que nos podríamos bañar en medio de la naturaleza
en charcos de agua templada durante un rato, pero al llegar a allí era mucho menos de lo que pintaban. El lugar estaba lleno de guiris (aunque soy consciente de que nosotros somos mas de lo mismo) y la catarata era pequeñita y lo único que podías hacer era pegarte una ducha, que, bueno, sentó bien si, pero no nos fuimos tan contentos como esperábamos.

Así paso el día de "excursión" y después de la catarata, regresamos a Soufriére.

El pueblo de Soufriére tiene bastante encanto y personalidad. Aquella música
por las calles, esa gente del pueblo, socialmente activa, llenando de vida
las plazas, los bares y las calles, es lo bueno de la gente del caribe, aprovechan el tiempo que se les ha dado.


El 28 de Marzo partimos al amanecer de Malgretout Bay, con la ayuda de un rasta que nos soltó el cabo que teníamos sujetado a un árbol. Nos fuimos un poco al sur entre los dos Pitons para pegarnos un baño refrescante en la bahía que las separa.
Es una bahía tranquila con unas cuantas casas con un bar, una residencia de ricos escondida por la ladera y un hotelazo de 5 estrellas disimulado en una esquina de la bahía, incluso habían creado una playa artificial de arena blanca para esta gente ricachona, pero bueno, nada de esto podía quitar el encanto a esta bahía protegida por los dos grandes montes de St.Lucía.
Nos dimos una vuelta por la bahía y desayunamos en el "hotelazo" mezclándonos entre los burgueses ¡tres aventureros entre esa panda de acomodados! Partimos, salimos con la costa a barlovento, con nuestro Ragnar, balanceándose tranquilamente sobre las calmadas aguas con leve viento de tierra.
Pasaba el día y decidimos pararnos en Marigot Bay un puerto en el centro de St.Lucía.
Su entrada era extraña, con los duros cabos que protegían la cala, los veleros fondeaban delante una playa con muchas palmeras, construida artificialmente por un hotel de al lado, y que, además de servir a los clientes del hotel servía como dique a otra cala interior donde nosotros decidimos amarrarnos a una boya.
Lo que se dice puerto no era un puerto, sino un complejo turístico mas bien, todos los bares tenían un muelle para dinguis (botes) y lo que era el muelle grande pertenecía a un complejo de edificios residenciales y que tenían gran cantidad de barcos de charter.
Más allá de primera línea de mar, no había nada. Todo era un paraje artificial para el disfrute del turista, con bares y ... hoteles, nada mas.
El auténtico pueblo estaba tras la ladera. Nos bastó una noche en este extraño paraje.
El 29 de Marzo reemprendimos el trayecto hacia el norte, llegando hasta Rodney Bay, es una bahía abierta pero tiene un segurísimo puerto, el cual se entra por un estrecho canal.
Al entrar por el canal, de 20 o 30 metros de ancho, tienes a estribor las residencias de ricos con sus jardines y chales y a babor el auténtico pueblo con cuatro hangares para botes de pesca y la gente elaborando redes y demás menesteres del oficio de pescador, es un contraste muy duro.
Encima, tras el canal, se alza un puerto que es el más grande que he visto en el caribe, y el más completo.
Llegamos a este puerto tan especial por el medio día y pudimos amarrarnos al muelle.
En este lugar es muy diferente al sur, es más rico y hay una mezcla más densa de culturas. Por ejemplo esa noche me fui a un bar del puerto donde escuché un gran grupo de Blues, fue un tesoro para mis oídos. No había visto nada parecido en todas las islas caribeñas.
Paso la divertida noche, y el 30 de Marzo, alquilamos un jeep para darnos una vuelta por la parte norte de la isla.
La parte central de la isla tiene un matiz mas auténtico, al igual que su costa este, el turismo se concentra en la costa de da cara al mar del caribe (esto es en todas las islas de caribe). Prefiero la costa este con sus playas vastas dominadas por las palmeras sus peligrosos arrecifes y corrientes y sus cabos enfrentándose en una eterna lucha contra el
Atlántico. Los pueblos del centro y la costa este son bastante más pobres.
Esta isla es, en ciertos aspectos, parecida a Barbados, con una vasta mezcla de la cultura caribeña y la occidental y un choque muy fuerte entre los ricos y los pobres.
Dando vuelta con el coche, llegamos a una casa donde había una serie de plantaciones, no era muy vasta, pero la verdad es que era una casa de campo muy bonita, con dos ríos que la rodeaban por ambos lados, así el agua para el riego no suponía ningún problema.
En ella estaban los padres, uno de los hijos que cuidaba el campo y otro que se ocupaba de visitas turísticas a la casa. Tenían bananas, cocos, una cosa a la que llaman peras, y demás cantidad de frutas y hortalizas de las que no recuerdo el nombre. Pero lo que más me llamó la atención fue una construcción para hacer tablones de un tronco, con una sierra doble vertical, que hacía más fácil el trabajo de cortar la madera. Cuando el padre y el hijo nos hicieron una demostración, aquel señor se puso a recitar una canción de trabajo, que me hacia sentir e imaginar como trabajaban antes aquí y sus costumbres. Ese hombre mayor, con marcas y callos increíbles por todo el cuerpo, veterano del duro trabajo, cantaba esa canción de trabajo mecánicamente, diría que casi ni era consciente de ello simplemente siempre lo había hecho así, eso me trasladó unos instantes por
el espacio tiempo, y observaba como la gente talaba los tablones para sus barcos de pesca y ganarse el jornal, fue lo que mas me llamó la atención de aquella bonita casa.
Después de despedirnos de esa buena gente, seguimos nuestra ruta por la parte este y llegamos a un jardín botánico enorme, en el cual había todo tipo de plantas y los colibríes reinaban en el jardín, nos perdimos un rato por allí.
Después de la interesante visita al jardín seguimos la ruta, pasamos por unos pueblos de pescadores en el este, bastante pobre, pero auténtico, con un protegido muelle que se enfrentaba con valentía al Atlántico.
Luego ya volvimos al puerto para descansar.


Llegó el Viernes 31 de Marzo al cual utilizamos para hacer cuatro arreglos al barco y nos preparamos para partir el Sábado, dirección Martinique, el trozo de Europa en el caribe.


El sábado 1 de abril, partimos hacia Martinique. Fue un buen día de navegación, aunque vientos suaves, pero buena mar, así que paso tranquilamente hasta llegar a esta isla Francesa.
Nuestro destino era Port de France, la capital. Su Bahía es enorme, la ciudad (que es una ciudad grande y europea) solo ocupa un pequeña parte de toda la bahía en el extremo norte.

Esta se extiende hacia el interior y en su centro aparecen dos cabos que dividen la Bahía en dos.

En la parte exterior esta la capital al norte y cuatro pueblecitos al sur. Pasado los dos cabos hacia su interior se extiende una enorme bahía, dominada por peligrosos bancos de arena, en la parte interior al sur está otro pueblo importante y una gran autopista que lo une con la ciudad. Así pues la bahía de Port de France, es mucha bahía.

Ya entrando con Ragnar, se divisan grandes cargueros y muchos veleros, fuimos por los canales marcados con boyas, pues aunque la bahía sea enorme tiene peligrosas subidas de nivel, arrecifes y bancos de arena.

Así llegamos hasta el muelle viejo, donde estaban todos los barcos de recreo anclados. La ciudad es como una ciudad francesa, vamos que uno se sentía como si hubiera vuelto a cruzar el Atlántico para acabar en Europa. Una ciudad extensa, rica, con todo tipo de
servicios urbanos, parques de recreo y demás lujos de un país rico. No era el humilde y alegre caribe pero tenía su encanto.
Estuvimos en el muelle una serie de días, sobretodo queríamos ir a un centro comercial para conseguir un buen "stock" para el barco y no tener que comprar cada dos por tres. Pues bien esta isla de 300.000 habitantes tiene un centro comercial que ni en Mallorca hay, así que se podría decir que esta ciudad es un buen punto para reabastecerse de lo que se necesite.
No pasamos muchos días en la ciudad, pronto marchamos para el norte, hacia
St.Pierre un pueblo del norte de Martinique, bajo las faldas de "Montanye pelée" un poderoso volcán en el norte de la isla.
Partimos de mañana con una suave brisa de tierra, y una ligera lluvia, la cual, junto con el sol formaban un espectacular arco iris partiendo del mar hasta llegar a tierra.
Con el paso del medio día el viento aumentó y el cielo se despejó, con esto pudimos navegar más a gusto hasta llegar a St. Pierre.

Este pequeño pueblo tiene su historia: A principios de siglo XX este lugar, que hoy en día se ve como un pueblecito, fue la capital de Martinique, (creo que le llamaban "le petit Paris"), con 30.000 habitantes y extensas plantaciones. Pero un día el gran
volcán enfureció y explotó, llevándose con el 30.000 almas.  Fue algo terrible, el gas producido por la presión, antes de su explosión, los mató a todos, solo sobrevivieron dos personas. Lo único que queda de la ciudad que era, es un trozo de muro calcinado y en ruinas, de lo que era la protección de la ciudad, y una iglesia un tanto lúgubre por su aspecto negruzco, son los restos de una ciudad fantasma que hace tiempo desapareció. Este volcán aun tiene atentos a la población de Martinique, pues después de la explosión, ha subido y bajado unos 800 metros de altura en menos de 100 años, a causa de
la presión interior.
Fondeamos en la bahía de St.Pierre al lado del muelle para botes. Lo que es el pueblo, hoy en día, es más bien modesto, pienso que poca gente debe querer vivir allí bajo las faldas de un volcán tan amenazador.
No tengo mucho que contar sobre este pueblo, es un pueblo sencillo a lo europeo, con un pequeño paseo marítimo, un pequeño parque, y unas cuantas calles. Su gente es mas francesa que caribeña, pero eso no significa que sea malo, solo que su estilo de vida y su forma de ser es muy diferente aunque tengan aspecto caribeño.


El día 6 de Abril nos despedimos de Martinique, para buscar la isla de Dominica al norte.
El viento nos vino del este, casi por la aleta de estribor, y el oleaje bastante moderado. Fue un día muy bueno de navegación de 35 millas hasta Roseau, la capital de Dominica.
En medio del trayecto se veían perfectamente las dos islas, al sur se imponía el volcán de "Montanye pelée", Martinique, y por la proa se alzaban los montes de "more tríos pitons" al sur de Dominica.
Atravesamos el punto sur, el cabo "Scotts Head" a la una y media del mediodía.
Domínica volvía a tener un aspecto caribeño, al menos en su vegetación exótica, de junglas densas cubriendo todo el panorama.
A las dos ya llegamos a la capital "Roseau". Un buen rasta llamado Pancho nos guió hasta una boya segura y nos echó una mano en el amarre, un poco a las afueras, más tranquilos.
Bajamos a tierra a arreglar el papeleo en las aduanas, las calles volvían a ser humildes, con caminos estrechos, el desagüe a los lados de la calle, la gente rondando por las calles dándole vida y dinamismo a estos pueblos caribeños, duros, pero alegres. Volvíamos a estar en el caribe.
Llegamos al centro de la ciudad y, después de arreglar el papeleo, fuimos a tomar algo.
En esta ciudad hay muchos subterráneos, cosa que no he visto en otro pueblo del caribe. Resulta que Dominica suele pasarlas canutas en la época de huracanes, muy de tanto en tanto, y casi cada año lo sufre bastante.
Pasamos la tarde dando vueltas por la ciudad hasta que se puso el sol y fuimos a cenar al barco.
Estuvimos unos días en Roseau, no salí mucho del barco, al contrario que mi capitán Skip y Bárbara. Lo que recuerdo es la tarde antes de partir, cuando el cielo se sobrevino rojo en uno de estos espectaculares atardeceres caribeños. Mientras se ponía el sol sobre ese manto de nubes rojizo, un crucero a vela pasó por el frente dando un aspecto mágico a todo eso, con ese enorme bicho con las velas desplegadas en sus cuatro mástiles, navegando lentamente hacia el sur, una imagen inolvidable.


Llegó el día 8 de Abril. Partimos con las velas desplegadas dirección "Portsmouth" una gran cala en la parte norte, sobre la costa oeste de Dominica.
El trayecto de 5 horas sobrevino tranquilo. Pasaban las horas como el viento mientras contemplaba la costa metido en un mar de pensamientos, mientras observaba la exuberante vegetación de la costa y algunos bancos de atunes que saltaban dos metros sobre el agua, huyendo de algún feroz depredador.
La bahía de "Portsmounth" se divisó sobre el medio día. La bahía tiene un cabo ancho y duro en el sur y otro norte que se adentra en el mar y acaba con dos grandes montes en su punta. La bahía tiene una posición dudosamente segura, pues, lo parece, porque hay grandes montes por todos lados y es mas bien cerrada, pero al tener al sueste una gran cadena de montañas, al noreste otras tantas mas y en el este una llanura que llega hasta la costa Atlántica, provoca un juego de corrientes de viento que se hace fuerte y constante en su bahía.
Fondeamos con cautela en la inmensa bahía donde debía haber unos 80 o 100 barcos fondeados, pero la bahía es extensa así que todo el mundo tenia espacio de sobra para su área de borneo.
Nos vino a ver un amigo de Pancho y nos informó de cómo era la zona y nos ofreció un trayecto por un pequeño lago cerca de allí, esa misma tarde.
Decidimos ir a dar el paseo con el tipo este tan simpático, este nos llevó en su bote hasta el dicho lago, con lo cual pudimos recorrer la costa de "Portsmouht".  En la costa yacían embarrancados unos cuantos cargueros enormes, y otras pequeñas embarcaciones por toda la costa. Era el resto de un desastroso huracán que pasó el año pasado. Era para estremecerse, sólo el pensar cómo un huracán podía llevarse y destrozar un enorme carguero de (dios sabe cuantas toneladas) y lanzarlo con violencia sobre la costa. Pero
allí estaban; tres cargueros enormes, medio oxidados y con la cubierta destrozada, sus grúas dobladas y sus cascos abollados, junto a otras tantas embarcaciones como pesqueros y prácticos, un panorama desolador.